Los 5 mejores sitios para disfrutar los siete moles en Oaxaca: sabor típico del lugar
Oaxaca es sinónimo de mole, pero probar las siete variedades legendarias es una hazaña que solo los verdaderos amantes de la comida pueden lograr. Aquí te decimos dónde vivir esta experiencia culinaria completa.

Viajar a Oaxaca y no comer mole es un pecado capital. Pero para los verdaderos "foodies", el reto va más allá de probar el clásico mole negro. La gastronomía oaxaqueña se enorgullece de sus "Siete Moles": el Negro, el Coloradito, el Amarillo, el Verde, el Chichilo, el Almendrado y el Manchamanteles. Cada uno tiene una personalidad distinta, ingredientes únicos y una historia que se remonta a tiempos prehispánicos y coloniales.
Encontrar un lugar que sirva los siete con la calidad y el respeto que merecen no es tarea fácil. Muchos restaurantes turísticos ofrecen versiones diluidas, pero nosotros hemos seleccionado los 5 templos del sabor donde la tradición se mantiene intacta en este 2026.
La ruta definitiva del mole
Si quieres consentir a tu paladar, estas son las paradas obligatorias:
- Los Pacos: Este lugar en Belisario Domínguez #108 se ha ganado a pulso el apodo de "El lugar de los 7 moles". Su propuesta es genial: te ofrecen una degustación con pequeñas porciones de cada uno para que los cates. Los meseros, expertos en la materia, te explican los ingredientes de cada salsa. Una vez que eliges tu favorito, te lo sirven con la proteína de tu elección.
- Restaurante Coronita: Ubicado estratégicamente cerca de Santo Domingo, es un clásico que no falla. Su fama reside en la autenticidad de sus recetas, que han pasado de generación en generación. La degustación de los siete moles aquí es un viaje sensorial. Es vital reservar (951 205 8907) porque siempre está lleno.
- Chichilo: En el corazón del centro histórico (Mariano Abasolo 115), este restaurante lleva el nombre de uno de los moles más difíciles de encontrar. Se jactan de ofrecer la "verdadera degustación", poniendo énfasis en variedades menos comerciales como el mole verde y el estofado.
- Las Quince Letras: Un peso pesado de la gastronomía nacional. Liderado por cocineras tradicionales, este sitio es un homenaje a los ingredientes locales. Aquí los moles saben a hogar, a leña y a metate. Es una experiencia de alta cocina con alma de pueblo.
- Mezcal y Mole Oaxaca: Si buscas algo más sofisticado, esta es tu opción. Ofrecen un maridaje educativo donde cada uno de los siete moles se acompaña de un mezcal silvestre diferente, seleccionado por sommeliers. Es una experiencia inmersiva que requiere cita previa.
El mole: más que una salsa
Recuerda que el mole es patrimonio cultural. Al probarlos, intenta distinguir las notas de chocolate, chiles, hierbas y especias. Es un platillo barroco que cuenta la historia del mestizaje en cada bocado.
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