Sin riesgo de lesiones: la postura de yoga perfecta para conseguir un abdomen tonificado después de los 50
Esta postura de yoga también mejora la circulación, fortalece la garganta y estimula los músculos faciales

Mantener la vitalidad y la salud requiere más que una buena alimentación: es necesario acompañarla con ejercicio físico que fortalezca los músculos y mejore la flexibilidad. A medida que pasan los años, especialmente después de los 50, el cuerpo experimenta una pérdida natural de masa muscular, lo que puede afectar la postura y el equilibrio. En este contexto, el yoga se presenta como una alternativa ideal, ya que combina fuerza, respiración y relajación en una práctica accesible para todas las edades.
El abdomen es una zona clave que suele verse afectada con el paso del tiempo, acumulando grasa o perdiendo firmeza. Fortalecerlo con ejercicio físico no solo tiene un impacto estético, sino también funcional: mejora la digestión, la postura y la estabilidad del cuerpo. Por ello, incorporar posturas de yoga enfocadas en el abdomen es una excelente manera de mantenerlo activo sin necesidad de rutinas intensas o el uso de pesas.
Entre las múltiples asanas que ofrece el yoga, destaca la postura del león (Simhasana), una práctica sencilla y poderosa que tonifica el abdomen, activa la energía corporal y relaja la mente. Este ejercicio físico también mejora la circulación, fortalece la garganta y estimula los músculos faciales, por lo que se recomienda especialmente para quienes buscan bienestar integral.
Cómo hacer la postura del león paso a paso:
- Sentarse de rodillas, apoyando las caderas sobre las pantorrillas.
- Juntar los pies y separar las rodillas tanto como sea posible.
- Colocar las palmas de las manos en el suelo frente al cuerpo, con los dedos apuntando hacia uno mismo, e inclinar el torso hacia adelante, arqueando ligeramente la columna.
- Inhalar profundamente por la nariz, sacar la lengua y exhalar por la boca emitiendo un rugido fuerte, como el de un león.
- Mantener los ojos bien abiertos, dirigiendo la mirada hacia arriba, al punto del tercer ojo (entrecejo).
Practicar esta postura de yoga unos minutos al día contribuye a tonificar el abdomen, mejorar la respiración y liberar tensiones acumuladas. Además, es un ejercicio físico ideal para mantener la flexibilidad de piernas y caderas, favorecer la circulación y revitalizar el cuerpo y la mente sin necesidad de grandes esfuerzos.
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