La psicología dice que las personas que no ponen las direccionales cuando manejan "son maquiavélicas y tienen miedo al bloqueo"
La conducta que tienes detrás del volante dice mucho de ti ¿te has autoanalizado, o ya pusiste atención en la forma en que conducen tus conocidos?

¿Eres un conductor que se olvida de poner las direccionales al manejar? ¿O acaso tienes muchas precauciones al conducir y te desesperan aquellos que se olvidan de mostrar este tipo de indicaciones viales?
Este tema no es menor ni una ociosidad, pues el psicólogo urbano Martín Calderón refirió cómo “el tránsito no es una actividad individual, sino una experiencia social”.
El autor del libro ‘Conductas en la Ruta’ fue citado en una nota del portal Auto Data Argentina, por un dicho contundente: “No señalar una maniobra puede ser una forma sutil de decir ‘no me importa el otro’”.
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La explicación psicológica de por qué las personas no usan las direccionales al manejar
Preguntamos lo siguiente a la herramienta de Inteligencia Artificial Gemini AI: ‘¿Por qué las personas no ponen direccionales cuando manejan?’.
La respuesta mencionó que esto no es simplemente un olvido mecánico. En realidad da indicios de cómo es la persona al volante al relacionarse con su entorno.
- Puede tener un sesgo de egocentrismo, al tener la creencia de que los demás asumen cuál será su camino en la carretera y los movimientos dados.
- Sería un reflejo de narcisismo y antisocialidad donde incluso se involucraría la ‘Tríada Oscura’: narcisismo, maquiavelismo y psicopatía en niveles subclínicos (esto por la omisión de las reglas sociales de cortesía).
- Habría un sentido de derecho y una autopercepción maximizada, en donde la persona al volante sentiría que su tiempo y sus maniobras son más importantes que las de los demás.
- También podría ser un gesto de rebeldía, de rechazo a la autoridad y a las normas sociales que ‘limitan’ la libertad de movimiento (aunque claramente se imponen estas medidas por seguridad, pero la persona responsable del acto no lo ve así).
Quienes reiteradamente omiten prender sus direccionales al manejar posiblemente experimentan un exceso de confianza en sí mismos y subestiman los peligros externos.
Otras explicaciones se inclinan más por la necesidad de la persona de sentirse dominante: hay un “miedo al bloqueo”. La persona en cuestión cree que si señala su intención de cambiar de carril, el conductor de al lado acelerará para cerrarte el paso. Así que la ‘lógica’ es actuar sin poner las luces como forma de ‘ataque sorpresa’.
Hay otras consecuencias relacionadas como la mencionada por la psicóloga española Claudia Nicolasa, quien a través de su cuenta de Instagram habló de la ‘rabia al volante’.
“No es que alguien se altere un poco cuando conduce: hablamos de episodios de ira intensa y descontrolada. Insultos, amenazas, perseguir a otros coches, buscar cerrarles el paso agresivamente, pegar frenazos. Todo esto puede poner en riesgo la vida de las personas que van dentro del coche y también la de otros conductores”.
“Solemos encontrar baja tolerancia a la frustración, alta impulsividad, hostilidad, necesidad de dominio y de control. También la hipervigilancia a la amenaza”.
De esta forma es como la psicología explica el comportamiento de las personas que no ponen las direccionales cuando manejan. Aunque claro, son respuestas estandarizadas y para un diagnóstico oportuno y especializado lo mejor es una consulta individualizada.
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Soy redactora web egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Politicas y Sociales de la UNAM. Hago contenido de estilo de vida y espectaculos. Ver más













