No es el Penacho de Moctezuma, pero es uno de los más grandes tesoros del México prehispánico y pocos lo conocen
Aunque el penacho de Moctezuma es ampliamente conocido, el cuexyo chimalli o rodela azteca es una muestra de arte plumario mexica única

Cuando se habla de arte plumario mexica, el penacho de Moctezuma suele acaparar la conversación, principalmente en lo relacionado con repatriación a México. Sin embargo, existe otra pieza igual de fascinante que se conserva en nuestro país y cuya historia atraviesa océanos, imperios y siglos. Se trata del cuexyo chimalli, un escudo prehispánico que hoy resguarda el Castillo de Chapultepec y que especialistas consideran una de las obras más complejas del arte plumario mesoamericano.
¿Qué es el cuexyo chimalli?
El cuexyo chimalli es una rodela circular de 67 centímetros de diámetro y menos de un kilogramo de peso, elaborada en los años previos a la conquista de México. De acuerdo con la restauradora e investigadora Laura Filloy Nadal, en textos publicados en Arqueología Mexicana, se trata del segundo objeto plumario que se conserva en el país.
Su nombre en náhuatl alude a los cuatro motivos en forma de media luna que lo decoran. Estas figuras estuvieron originalmente cubiertas con láminas de oro y son características de la iconografía de finales del siglo XV. Por ello también se le conoce como “escudo huasteco”.
#TenochtitlanYTlatelolco
Durante el gobierno de Moctezuma II se acostumbraba enviar chimallis a los enemigos en señal de desafío para declarar la guerra.
Imagen: Cuexyo Chimalli - MNH pic.twitter.com/ySLDZPC9Oc— MuseodelTemploMayor (@MusTemploMayor) October 14, 2021
La pieza combina las dos grandes técnicas plumarias mesoamericanas: el mosaico de plumas y la pluma atada. En su fabricación se emplearon alrededor de 26 mil 400 plumas, además de piel de ocelote, conejo teñido con grana cochinilla y elementos de oro. Según las investigaciones de Laura Filloy Nadal y María Olvido Moreno Guzmán, el escudo debió elaborarse en un taller especializado que producía insignias para señores, sacerdotes y guerreros de alto rango.
¿Cuál es la historia del escudo que cruzó el Atlántico?
El itinerario del cuexyo chimalli es tan relevante como su manufactura. Se cree que fue enviado a Europa poco después de 1519. En la primera Carta de Relación, Hernán Cortés describió el envío de “una rodela grande de plumas y de un cuero de un animal pintado”, una referencia que podría corresponder a esta pieza.
Durante siglos permaneció en Europa, hasta que en el siglo XIX reapareció en Viena, dentro de las colecciones de la Casa de Habsburgo. Fue el emperador Maximiliano quien gestionó su regreso a México en 1866, como parte de una estrategia para vincular simbólicamente su gobierno con el pasado mexica.
Desde entonces, el cuexyo chimalli forma parte del patrimonio nacional. Ingresó al Museo Nacional en el siglo XIX y desde 1963 se resguarda en el Museo Nacional de Historia, en el Castillo de Chapultepec.
#UnDato En náhuatl, el escudo de Chapultepec recibe el nombre de cuexyo chimalli, derivado de los 4 adornos en forma de media luna que cubren su superficie y que originalmente estuvieron recubiertos con lámina de oro. ¿Quieres saber más de esta pieza única? ¡Ven a #ExpoChimalli! pic.twitter.com/7qxn53KMpK— Castillo de Chapultepec (@Museodehistoria) April 7, 2019
¿En qué se diferencia el cuexyo chimalli del penacho de Moctezuma?
A diferencia del penacho de Moctezuma, que permanece en Austria, el cuexyo chimalli se encuentra en México. Ambas piezas pertenecen al arte plumario mexica y comparten materiales de alto valor simbólico, como plumas de quetzal y oro. Sin embargo, el escudo destaca por su estructura técnica, pues está compuesto por un entramado de varillas de bambú mexicano enlazadas con hilos de agave, reforzado con pieles y decorado con miles de plumas cuidadosamente seleccionadas.
Sabías que en el mundo existen solamente 4 escudos prehispánicos mesoamericanos? Uno de ellos se encuentra en #México y los tres restantes en Europa. El emperador Maximiliano de Habsburgo mandó traer el primero en 1865 de Austria. Se trata del famoso chimalli cuexyo. Comparto #RT pic.twitter.com/n47k1ZPk4X— Tlatoani_Cuauhtemoc (@Cuauhtemoc_1521) July 30, 2019
Su complejidad técnica y su recorrido histórico lo convierten en un testimonio material del poder político y la sofisticación artística del imperio mexica.
Lejos de la fama del penacho de Moctezuma, el cuexyo chimalli permanece como una de las piezas más significativas del México prehispánico, estudiada y documentada por especialistas. Es testimonio de la maestría de los artesanos mexicas y de los procesos de intercambio, conquista y restitución que marcaron la historia del país.
Más Leídas




Diseñadora gráfica y redactora SEO. Escribo sobre temas de estilo de vida, marketing, marcas, branding, diseño, tendencias, tecnología, salud y bienestar. Amo el café y el anime/manga. Ver más












