La incandescente alma de KISS se apagó
Una hemorragia cerebral se llevó al Spaceman para tocar en las estrellas.

El jueves 16 de octubre, a los 74 años de edad, Paul Daniel Frehley, mundialmente reconocido fundador y explosivo ícono de la banda KISS, falleció.
Su peculiaridad y energía interpretativa, que hechizó el riff lírico y lo convirtió en energía rocanrrolera, creó un Olimpo libertario que encendió (e incendió) estadios y auditorios, mientras regaló a la humanidad un sentido de identidad, que trasciende generaciones.
Ace (re)conocido como el “Spaceman” de Kiss, fue un arquitecto encantador del sonido, cuya potencia, especialmente en el escenario, junto al humor irreverente que compartía con el bajista de la banda, Gene Simmons, y su indiscutible talento, lo colocaron como una leyenda que no solo rompió los límites del disfraz, reveló al indiscutible artista detrás de la máscara.
Durante décadas, ya fuera como integrante de una banda (especialmente Kiss), o como solista, Frehley fue alma y constelación de glamour, teatro y potencia, además de puro, total y absoluto Rock’n Roll (parafraseando al buen amigo y cronista rocanrrolero Luis Gerardo Salas).
“El rock es mi casa, la guitarra mi escudo y el escenario mi planeta”, aseguraba Ace en sus entrevistas
La partida de este maestro de las cuerdas, pone triste final a una era, pero coloca un pedestal y reviste el nicho de su mito.
Su ‘alma mater’ “Kiss” comunicó su fallecimiento, y aseguró que su legado “seguirá vivo en cada nota, en cada fanático, y en cada rincón del mundo, donde su música haya tocado un corazón”.
Ace Frehley deja una historia más que luminosa, bordada con distorsiones, bengalas, y genialidad, cuya guitarra lo transportó como nave intergaláctica hasta cruzar los límites del tiempo, el espacio y el sonido, siempre guiada por unas manos que blandían las cuerdas con la energía del cosmos.
“Lo importante no es cuánto estás en el escenario, sino cuánto lo dejas vibrando al bajar de él”, siempre afirmó
El Spaceman y la eternidad
El 25 de septiembre de 2025, previo a una gira que preparaba, Frehley sufrió una terrible caída en su estudio, lo que le ocasionó una hemorragia cerebral que lo llevó al uso de soporte vital y terminó por arrancarle la vida.
La historia, música, influencia y nombre del Ace Frehley, queda inscrito en la constelación mayor del Rock’n Roll, pero la ‘rola’ de su vida y obra nunca se apagarán, solo cambian de frecuencia, para recordarnos que la “buena música”, vibra en un inacabable acorde universal.
¡Gracias Space, siempre te recordaremos, pero no te extrañaremos, pues tu sonido es inacabable!
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Periodista multiplataforma con más de 35 años de experiencia profesional en noticias. Soy experimentador de la comunicación social, especializado en temas políticos y un apasionado de la literatura, la música, la filosofía, el arte y las ciencias, lo que me ha vuelto un entusiasta generador de contenidos y contador de historias; además de experto certificado por la OPS/OMS en seguridad vial y movilidad infantil. Ver más







