Septiembre, Hendrix, y la magia en la música
El de septiembre, es un mes especialmente representativo para el rock pues las efemérides que este mes se conmemoran marcaron la forma, tendencias e historia, del Rock’n Roll.

El 3 de septiembre de 1942, en Lima, Ohio, nació Alan ‘Al’ Jardine; músico, cantante y compositor que junto con Mike Love, David Marks y Bruce Johnson, reinventó la industria músical al dar vida al ‘surf’ con los Beach Boys.
Dos días y cinco años después, en Omaha, Nebraska, nació el icónico baterista Buddy Miles, que poseía un estilo y flow, que le posicionaron como referente musical de estudio, constantemente buscado como colaborador por incontable cantidad de artistas, agrupaciones y productores.
Estas características lo llevaron a formar parte de un trío integrado por el también reconocido bajista y también músico de estudio Billy Cox, y el padre de la psicodelia y mago de la guitarra eléctrica Jimi Hendrix… Y aquí inicia nuestra historia…
El genio autodidacta de la guitarra eléctrica Jimi Hendrix, después de alcanzar los límites del cielo con su música (y los estimulantes químicos), decidió celebrar el fin del contracultural año de 1969 e inicio de la siguiente década con cuatro presentaciones en la sala de conciertos Filmore East de Nueva York con la mítica alineación que llamó ‘Band of Gypsys’.
Este lugar pertenecía al (también trascendental) promotor Bill Graham, gracias a quien el mundo conoció a grandes figuras del Rock como Grateful Dead, Jefferson Airplane y Big Brother and the Holding Company con la inigualable Janis Joplin.
Los cuatro conciertos que en el Filmore, fueron una explosión pura de improvisación y virtuosismo que (afortunadamente) fue grabado, y continúa siendo un éxito de ventas alrededor del mundo, especialmente en los Estados Unidos.
Años después, Billy Cox destacó la dedicación de los tres artistas, quienes se abocaron a imprimir un sello tan único, como energético, que combinaba la fuerza y tradición del Rithm & Blues, con la profundidad mística del Soul.
“Teníamos un sonido muy, muy único y sabíamos que esto iba a funcionar”, aseguro el bajista
Una historia de excéntrica resiliencia
La actuación de los Gypsys y su éxito, son una enorme ironía en la historia de Hendrix pues, para alcanzar el reconocimiento que su habilidad autodidacta, experimental y energética merecían, tempranamente tuvo que viajar a Europa, pues en su país natal, parecía no haber cabida para un músico zurdo y ‘de color’, que se vestía de forma excéntrica y “tocaba de forma extravagante muy ruidosa”…
Esa noche Jimi Hendrix, con 25 años de edad, ropas extravagantemente coloridas, una larga cabellera de rizos desordenados, atrapada en una valerina igualmente colorida, y armado con su Fender Stratocaster, dejó atónito a su auditorio y revolucionó el universo musical.
Cuenta la leyenda que las y los fanáticos británicos, habituados a músicos vestidos de camisa, corbata, y trajes negros, se sorprendieron por la multicolor vestimenta, extravagancia interpretativa pero, sobre todo, por la innovadora combinación de sonidos, efectos y ritmos que presenciaban.
Al finalizar el concierto, el Albert Hall se hundió en un atónito silencio que se sostuvo durante casi dos minutos, tras lo que se dio una explosión de aplausos, gritos y ovaciones que acompañaron a Hendrix durante el resto de su vida.
Lamentablemente, solo tres años después de este suceso, el 18 de septiembre de 1970, el aún recordado como máximo exponente de la psicodelia, murió de una sobredosis de LSD que, se rumora, incluso se inyectaba en el entrecejo para obtener un mayor y más rápido efecto en su cerebro e inspiración.
El Jimi estaba en Londres, Inglaterra, explorando su siguiente etapa artística y creativa para la que planeaba integrarse en el naciente movimiento músical y contracultural del Rock Progresivo, analizando integrarse a la experimental agrupación formada por Keith Emerson, Greg Lake y Carl Palmer y conformar a una banda que se llamaría ‘Emerson, Lake, Palmer & Hendrix’.
Jimi Hendrix solo grabó cinco álbumes, tres en estudio y dos en vivo, uno de ellos con su Band of Gypsys, por el que la Asociación de la Industria Discográfica (RIAA) de Estados Unidos le otorgó doble disco de platino tras superar los dos millones de copias vendidas desde 1970.
Su muerte prematura, además de dejar una profunda huella y un lugar insustituible en su generación, le valió ingresar al llamado ‘Club de los 27’, listado necrológico integrado por virtuosos artistas musicales que han muerto a esa edad pero, esa historia, merece ser contada en otra entrega.
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Periodista multiplataforma con más de 35 años de experiencia profesional en noticias. Soy experimentador de la comunicación social, especializado en temas políticos y un apasionado de la literatura, la música, la filosofía, el arte y las ciencias, lo que me ha vuelto un entusiasta generador de contenidos y contador de historias; además de experto certificado por la OPS/OMS en seguridad vial y movilidad infantil. Ver más







