Leyendas y oscuridad: OJO con estas rutas donde el crimen organizado y las brujas se hacen presente en Juárez
Dicen que en esta frontera, los mitos no mueren, sólo cambian de piel, donde las brujas existen y sólo las personas más longevas todavía recuerdan sus nombres.

En Ciudad Juárez, hay historias que no aparecen en los periódicos ni en los informes policiacos, pues hablan de mujeres que vuelan, que desaparecen o que aún se asoman en noches sin luna; relatos que van de boca en boca, entre murmullos y advertencias.
Dicen que, en esta frontera, los mitos no mueren, sólo cambian de piel, donde las brujas existen y sólo las personas más longevas todavía recuerdan sus nombres.
Así ocurre con las historias más emblemáticas de estas mujeres, donde el espacio público es un personaje en sí, ya que guardan los recuerdos de estos relatos, como el Arroyo Colorado y el Camino Real.
Las brujas del Arroyo Colorado
Uno de esos lugares donde las leyendas persisten es el Arroyo Colorado, lo que ahora es conocido como el Viaducto Díaz Ordaz, que a inicios de este mes cambió su nombre por “Mártires del 68. 2 de octubre no se olvida”, en conmemoración de las víctimas de Tlatelolco.
Cuenta la leyenda que, a mediados del siglo pasado, cuando Juárez todavía era conocida como Villa Paso del Norte, cuando las casas eran pocas y el río todavía corría libre, había cinco hermanas que vivían solas en un rancho al borde del agua.
Eran mujeres hermosas y enigmáticas, conocidas por organizar fiestas a las que acudía medio pueblo, por lo que nadie sospechaba que la menor de ellas, de nombre Margarita, tenía un secreto que pronto se convertiría en pesadilla y cuya historia aún recorre los callejones de esa zona.
Dicen que una noche, un ranchero forastero llegó a uno de sus bailes montado en un caballo negro y se enamoró de Margarita, la obligó a bailar y después se la llevó lejos del rancho. Mientras platicaban, el hombre se percató que los pies de la mujer no tocaban el suelo y estaba flotando.
Por un tiempo, nadie supo nada de Margarita… ni del ranchero, sino hasta un mes después que la joven apareció caminando junto al arroyo, con una sonrisa extraña y una sombra detrás de los ojos, sus hermanas preocupadas acudieron a verla, pero ella sólo respondió que a ella, nadie podía hacerle daño.
Días más tarde, el cuerpo del hombre sin vida fue encontrado en el desierto, reseco como si el sol lo hubiera bebido. Dicen que parecía una momia que está por desmoronarse en polvo.
Algunos dicen que Margarita aún ronda por las orillas del Viaducto, flotando sobre el agua que ya no corre y otros aseguran que, cuando el viento sopla fuerte, se escuchan risas que vienen del cauce seco del Arroyo Colorado.
Entre los cerros del Camino Real
En las noches más silenciosas, cuando el viento del desierto sopla sobre los cerros que rodean el Camino Real, algunos juarenses dicen escuchar risas y ver luces que se mueven sin explicación, por lo que pocos se atreven a detenerse.
El Camino Real, ubicado al norponiente de la ciudad, es una de las rutas menos transitadas y más aisladas, incluso de las “preferidas” de algunas personas para dejar cadáveres, un sitio digno de historias que hablan sobre cárteles y crimen organizado.
Aunque, en el imaginario colectivo, algunos relatos coinciden: tres mujeres vestidas de negro, con el cabello suelto y una mirada capaz de inmovilizar al más valiente, emergen del polvo para cruzar frente a los automovilistas o detenerse en medio del camino.
Quienes aseguran haberlas visto dicen que no se trata de simples visiones y describen haber sentido un frío súbito; otros cuentan que sus autos se apagaron sin razón y hay incluso quienes afirman haber visto, sobre los cerros cercanos, una figura alada, mitad gárgola, mitad sombra, vigilando desde lo alto.
Los accidentes ocurridos en esa vía y los cuerpos hallados sin explicación reforzaron el mito, convirtiendo a este trayecto en uno de los lugares más temidos de la frontera.
Aunque, en los últimos años, canales locales de misterio como Culto a la Noche retomaron estas versiones con testimonios de vecinos y recreaciones visuales que atrajeron a curiosos y escépticos.
Para algunos, todo es producto de la sugestión; para otros, las brujas siguen ahí, esperando en el borde de la carretera, donde el desierto y la oscuridad aún se confunden.
Ambas leyendas sobreviven en la memoria oral de Ciudad Juárez. Relatos que revelan la necesidad de la comunidad por recordar aquello que el tiempo intenta borrar: que lo sobrenatural forma parte también de la historia y se mezcla con lo cotidiano.
Más Leídas




Originaria de Ciudad Juárez, tengo 37 años y soy fundadora del medio Circuito Frontera. Me enfoco en temas de migración, derechos humanos e infancia, con interés en periodismo narrativo y reportajes de investigación. Gané el Premio Columna de Plata 2023 en Reportaje y mención honorífica 2025. Ganadora de la beca METIS 2022 de SembraMedia, la única mexicana entre más de 100 postulaciones de América Latina. Ganadora de dos becas del Border Hub del ICFJ. Fronteriza, metalera y amante del café. Ver más













