Tampico

Entre el silencio y los murmullos: el crimen que se convirtió en leyenda; símbolo de un duelo sin resolver

El crimen de 2 niños y su madre, dio origen a relatos que hoy circulan entre vecinos de Altamira. 

Un horrible crimen estremeció a pobladores de Altamira en 2021 / Rocío Martínez
Un horrible crimen estremeció a pobladores de Altamira en 2021 / Rocío Martínez

En la calle Navarra del fraccionamiento Haciendas II, una vivienda abandonada se ha transformado en el centro de una historia que oscila entre la memoria colectiva y la leyenda urbana. Durante el día, algunos vecinos afirman ver a dos niños jugando en el patio: corren, ríen y, a veces, parecen convivir con otros menores.

Pero cuando alguien intenta acercarse, dicen, desaparecen rumbo a un árbol junto al predio.

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Casa Haciendas II / Créditos: Redes Sociales

Al caer la noche, el relato cambia de tono. Habitantes del sector aseguran escuchar el grito de una mujer pidiendo ayuda, acompañado de un llanto persistente. Son versiones que se repiten de casa en casa y que, con el paso del tiempo, han tejido una narrativa marcada por el misterio. Sin embargo, el origen de todo está anclado en un hecho documentado que conmocionó a la región.

El crimen que marcó al fraccionamiento

En marzo de 2021, Angélica —una joven madre— y sus hijos de 8 y 5 años fueron asesinados en el interior de ese mismo domicilio. El caso generó consternación en Altamira y en la zona sur de Tamaulipas, así como en el norte de Veracruz. Los cuerpos fueron localizados en la recámara; la vivienda no presentaba signos de violencia, y las víctimas tenían heridas provocadas por un arma punzocortante.

Las investigaciones señalaron que esa noche la mujer convivía con dos personas. Una discusión, presuntamente bajo los efectos del alcohol, derivó en el ataque. Las responsables huyeron hacia el norte de Veracruz, donde fueron detenidas posteriormente. De acuerdo con los reportes judiciales, recibieron sentencias de 150 años de prisión.

Una vivienda detenida en el tiempo

Hoy, el inmueble luce desvalijado: sin puertas, ventanas ni piezas sanitarias. De los cuatro departamentos del edificio, solo dos permanecen habitados. Durante años, Angélica y sus hijos fueron los únicos residentes del lugar.

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Altar a la familia / Créditos: Redes Sociales

La vivienda de enfrente es ocupada por una familia que asegura haber escuchado, en distintas ocasiones, el llanto de una mujer o llamados de auxilio durante la madrugada. Aunque no existen registros oficiales de fenómenos extraños, el entorno de abandono ha contribuido a reforzar las versiones que circulan entre los vecinos.

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Altar de globos y flores / Créditos: Redes Sociales

Haciendas II es uno de los sectores con mayor número de casas deshabitadas en Altamira, una condición que ha favorecido invasiones y una constante rotación de pobladores. Muchos de quienes hoy viven en la zona no residían allí en 2021, pero conocen la historia por relatos que se transmiten como advertencia o simple conversación cotidiana.

Entre el recuerdo y la leyenda

A más de 20 kilómetros de ahí, en el panteón Benito Juárez, descansan los restos de Angélica y sus pequeños. Para algunos habitantes de la calle Navarra, sin embargo, la tragedia dejó una huella que trasciende el tiempo.
Entre viviendas vacías, calles silenciosas y faroles que apenas iluminan por la noche, la casa se ha convertido en un símbolo del duelo no resuelto de una comunidad.

Así, el lugar donde ocurrió un crimen real es hoy escenario de una leyenda urbana que mezcla dolor, memoria y el eco persistente de una historia que se niega a desaparecer.

Reportera desde 2004, me gusta el periodismo de investigación pero es una de las tareas mas peligrosas. Veo series coreanas, soy amante de mi profesion y tengo un hijo adolescente. Ver más


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