¡No sólo es el sarpullido! Los daños a tu salud si te contagias de sarampión
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves si no se atiende a tiempo.

A veces no es que te sientas raro, sino que el cuerpo empieza a mandar señales. Aunque muchas personas creen que el sarampión ya no existe, lo cierto es que sigue presente y se mueve rápido, especialmente entre quienes no cuentan con el esquema de vacunación completo.
Por eso no basta con dejarlo pasar. El sarampión no sólo se manifiesta con un salpullido, también puede derivar en daños severos a la salud si no se detecta y atiende a tiempo.
¿Por qué el sarampión puede ser tan peligroso?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotitas respiratorias, cuando una persona infectada estornuda, tose o habla, así como por permanecer en espacios cerrados donde hay alguien enfermo.
Un punto clave es que una persona puede contagiar desde cuatro días antes y hasta cuatro días después de que aparece el sarpullido, lo que facilita su propagación sin que exista un diagnóstico inmediato.
Si no se brinda atención oportuna, el sarampión puede provocar complicaciones graves como:
- Neumonía
- Inflamación del cerebro
- Infección del oído
- Deceso
Por ello, mantener distancia, usar cubrebocas ante cualquier sospecha y acudir a revisión médica puede marcar la diferencia.
¿Quiénes corren mayor riesgo de complicaciones?
El sarampión afecta principalmente a infantes, personas adultas mayores, personas gestantes y personas con enfermedades crónicas. No obstante, puede presentarse a cualquier edad si la persona no está vacunada.
Además de las complicaciones inmediatas, esta enfermedad puede generar un efecto conocido como amnesia inmunológica, que debilita la protección del cuerpo contra infecciones que ya se habían superado, dejando al organismo vulnerable durante un periodo prolongado.
Especialistas insisten en que identificar los síntomas a tiempo y no minimizar señales como fiebre, malestar general o erupciones en la piel puede evitar complicaciones mayores. Actuar de manera temprana permite cortar cadenas de contagio y proteger a los grupos más vulnerables.
Mantener actualizada la cartilla de vacunación es una de las medidas más efectivas para cuidar la salud pública. La prevención no solo reduce el riesgo individual, también fortalece el bienestar colectivo y ayuda a evitar brotes que pueden poner en riesgo a toda la comunidad.
La importancia de la prevención y la vacunación
Ante este panorama, la prevención es fundamental. Vacunarte no solo es cuidarte, también es una forma de proteger a quienes te rodean y evitar que el virus continúe circulando en la comunidad.
Las autoridades recomiendan acudir a tu unidad médica del ISSSTE, revisar tu esquema de vacunación y aplicar las dosis correspondientes. Mantener las defensas al cien por ciento es clave para frenar contagios y evitar consecuencias graves.
Finalmente, el ISSSTE recomienda que vacunarse es un acto de responsabilidad colectiva: así nos cuidamos todas y todos, y evitamos que el sarampión siga “dando vueltas como si nada”.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más

















