El lado 'oscuro' de Madero: afirman que hablaba con espíritus incluido el de Benito Juárez
Un periodista fue el que reveló que a Madero le habrían dictado desde el más allá las pautas para derrocar a Porfirio Díaz.

Con el cine en pañales y muy antes de que saliera Sexto Sentido, Francisco I. Madero ya se había aventado un ‘escucho gente muerta’. No es broma, este es el lado ‘oscuro’ del líder de la Revolución Mexicana y es que, afirman, hablaba con espíritus incluido el de Benito Juárez.
Ay, nanita. Esperemos que andes leyendo esto de día porque de acuerdo con el libro Los Brujos del Poder del periodista José Gil Olmos, existen cartas guardadas en el Archivo General de la Nación donde hay registro de Madero con sus espíritus.
La fuente revela que Madero participaba en sesiones espirituales en las que, dicen, entraba en trance y sus manos empezaban a escribir por sí solas los mensajes que los espíritus le mandaban desde el más allá.
Es más, su plan para derrocar la dictadura de Porfirio Díaz ni habría sido de Madero, sino de los entes que le dictaron paso a paso lo que tenía que hacer. Al parecer la Ouija era el ChatGPT del siglo XX.
Por si fuera poco, de acuerdo con las misivas, los ‘espíritus’ le dijeron qué escribir en su célebre libro La Sucesión Presidencial, que publicó en 1908 en el que criticaba al entonces presidente Díaz; en él demandaba elecciones justas y transparentes.
Y si se preguntaban quiénes eran estas almas que le dictaban a Madero planes políticos precisos, pues el libro señala que uno de ellos era el de nada más y nada menos que el Benemérito de las Américas, Benito Juárez.
Incluso la fuente señala que Juárez le había dicho al ‘Apóstol de la Democracia’ que fundara el Partido Nacional Antirreeleccionista (PNA). Cuando llegó Madero al poder, los relatos refieren que siempre gobernó con la ayuda espiritual. Vaya, vaya, quién lo diría.
¿Quién fue Francisco I. Madero, el líder revolucionario?
Francisco I. Madero (1873–1913) fue uno de los personajes clave de la Revolución Mexicana. Su mayor legado fue enfrentarse a la dictadura de Porfirio Díaz, que llevaba más de 30 años en el poder.
Madero nació en Coahuila, en una familia rica, pero, curiosamente, se convirtió en un fuerte crítico del autoritarismo. Creía en: elecciones libres, la no reelección, el respeto constitucional y en las libertades políticas.
Él fue quien hizo famosa a la frase “Sufragio efectivo, no reelección”, que marcó para siempre la política mexicana. De hecho, en 1910 compitió contra Porfirio Díaz en elecciones, pero fue encarcelado para impedirle ganar.
Desde el exilio en los Estados Unidos, lanzó el Plan de San Luis, en el que llamó al pueblo de México a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910. Ese llamado dio inicio a la Revolución Mexicana.
En 1911 llegó al poder, pero su gobierno no pudo satisfacer a los revolucionarios más radicales, como Emiliano Zapata; fue tolerante con sus enemigos y jamás tuvo el pleno apoyo del ejército y de las élites.
En 1913, durante la Decena Trágica, fue traicionado por el general Victoriano Huerta, quien dio un golpe de Estado. Francisco I. Madero fue derrocado y asesinado, junto con el vicepresidente José María Pino Suárez. Así acabó la historia del presidente que hablaba con espíritus incluido el de Benito Juárez.
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Es lo más importante de lo menos importante, pero el futbol es mi excusa favorita para ser feliz. Experto también en Fórmula 1. Ver más














