Guerra en Irán y su impacto en el mundo: ¿crisis petrolera y el regreso de la monarquía de la mano de EU?
Estados Unidos e Israel lanzaron la llamada “Operación Furia” contra Irán, con el objetivo declarado de frenar sus ambiciones nucleares. El geopolítico Aníbal Garzón analiza los posibles escenarios, desde la resistencia interna de Irán hasta la posibilidad de un conflicto regional que afecte a la economía global.

El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el pasado 28 de febrero ha generado preocupación internacional por sus posibles consecuencias inmediatas y de mediano plazo. La región de Medio Oriente, con décadas de conflictos y tensiones históricas, vuelve a situarse bajo el foco global. Expertos y analistas advierten que las decisiones tomadas en estos días podrían redefinir el equilibrio geopolítico de la zona y afectar a la economía mundial.
Para entender la situación, Ánibal Garzón explica en una entrevista exclusiva para Grupo Radio Fórmula, que es crucial considerar la resistencia interna y la experiencia histórica de la población iraní. No se trata solo de la capacidad militar, sino del apego cultural y nacional a la tierra y la soberanía, elementos que hacen más difícil un cambio de régimen rápido.
Resistencia interna y nacionalismo iraní
El primer escenario que analiza Garzón es un intento de invasión directa por parte de Estados Unidos e Israel, similar a los conflictos en Irak o Afganistán. Antes de citarlo, el especialista aclara que la población iraní ha enfrentado conflictos durante décadas y tiene una cultura de resistencia arraigada.
“Esto implicaría crear un gobierno colonial o títere, hijo del Sha, que viva en EU, pero creo que eso no es realizable. Primero que todo, porque las guerras también tienen que ganarse sobre la población civil. Irán lleva más de 40 años con la Revolución de 1979 y ha tenido situaciones bélicas complicadas, como la guerra Irán-Irak en los años 80. Ha enfrentado amenazas constantes por parte de Israel, así como enfrentamientos e incluso choques indirectos con Arabia Saudita, entre sunitas y chiítas. Por lo tanto, es una población que está, por decirlo así, acostumbrada a conflictos bélicos y puede resistir ciertas situaciones”, dijo.
Más allá del liderazgo político, el geopolítico destaca el sentimiento nacional y cultural como un factor clave de resistencia. Recuerda que la población iraní integra identidad histórica, apego a su tierra y solidaridad con Palestina.
“Algo que, quizá, para naciones europeas y Estados Unidos no resulte tan familiar, considerando su posición bélica. Por lo tanto, creo que no se dará el caso de que se derroque el poder o el liderazgo de los ayatolás de Irán. Hay que tener en cuenta que es una población de 90 millones de personas; aquí no se trata solo de enfrentarse a los ayatolás, sino que interviene un sentimiento nacionalista, un sentimiento persa, una cultura de millones de años, muy apegada a su tierra, lo que hacen que estén en contra de injerencias externas, como las de Israel", indicó.
Garzón también explica que la solidaridad con Palestina refuerza la resistencia interna. Aclara que esta actitud no significa un apoyo total al régimen, sino un posicionamiento cultural y político frente a agresiones externas:
“Primero, por la solidaridad del pueblo iraní con Palestina y frente al genocidio que está ocurriendo allí debido a la agresión de Israel; ese es el primer choque. El segundo, es que no están de acuerdo con ninguna injerencia. Por lo tanto, no se trata de que la población esté completamente de acuerdo con el sistema iraní, sino que integran una cultura y relación con su tierra y su origen, lo que les permite resistir mejor este tipo de situaciones. Así que, a corto plazo, no veo posible ese escenario”, explicó.
Regionalización del conflicto y actores árabes
Otro escenario crítico es la expansión del conflicto a nivel regional, involucrando a países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y bases estratégicas como la de Chipre. Garzón explica que los conflictos no ocurren de manera aislada: los intereses estratégicos, las alianzas y la economía de la región amplifican cualquier enfrentamiento.
“Otro escenario que podría generar un conflicto más prolongado a nivel regional es que Irán continúe atacando las bases militares de algunos países aliados de Estados Unidos, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar e incluso, se hablaba de Chipre, donde hay una base inglesa. Esto podría derivar en un conflicto generalizado a nivel regional. Veremos los pasos que podría dar Arabia Saudita, un socio claramente de Estados Unidos, aunque mantiene un buen comercio con Rusia y China, y es un país que había participado en reuniones de los BRICS, pero de momento sigue siendo un aliado”.
Garzón puntualiza que este escenario podría reflejarse en dinámicas similares a conflictos anteriores, pero con nuevas alianzas y tensiones: “esto podría generar un conflicto similar a la Guerra de Yemen, donde hubo situaciones de tensión entre Arabia e Irán, una especie de ‘guerra fría’. Podría afectar a países como Turquía, Siria, Líbano, Qatar y Baréin. No hay que olvidar que esto está relacionado con el Foro de Neref y los Acuerdos de Abraham impulsados por EU, que provocaron que algunos países árabes comenzaran a establecer relaciones con Israel. Hasta ese momento, solo Egipto y Jordania tenían relaciones con Israel, pero desde 2020 en adelante, países como Emiratos Árabes y Marruecos también han iniciado vínculos diplomáticos”.
Impacto económico y perspectivas internacionales
El sociólogo aborda el impacto económico y la relevancia internacional de este conflicto. Explica que los precios del petróleo reflejan la tensión y los riesgos de una regionalización del conflicto: “estos serían los escenarios que podrían provocar un conflicto regional duradero y prolongado, afectando la economía internacional, sobre todo en el caso del petróleo, considerando que son economías petroleras. Esto explicaría el aumento del precio del barril de Brent, que ha pasado de 60 a 80 dólares. ¿hasta dónde puede elevar esto?”
Finalmente, Aníbal Garzón concluye que los próximos meses serán críticos, ya que los escenarios no solo dependen de la acción militar, sino también de decisiones diplomáticas, comerciales y estratégicas: “el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, que tiene petroleras chinas y de las que depende como comprador principal, también suministra a otros países. Irán es, en definitiva, uno de los principales clientes. Esto muestra un poco los escenarios del conflicto: ha habido improvisación, pero puedes recoger información. En conclusión, yo creo que el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán es algo que se venía gestando desde hace mucho tiempo, desde 1979, aunque lo destaco ahora por una pérdida de hegemonía de Estados Unidos”.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más














