La Paz

Pescadores piden corresponsabilidad en medidas para proteger a la tortuga amarilla en BCS

La Federación de Cooperativas Pesqueras reclaman medidas “inequitativas” y falta de cumplimiento de acuerdos desde 2015.

Piden menos restricciones para trabajar.
Piden menos restricciones para trabajar.

Pescadores ribereños del Golfo de Ulloa, Baja California Sur, manifestaron su preocupación y rechazo ante las nuevas disposiciones del Gobierno Federal, que buscan imponer la presencia de “observadores a bordo” en sus embarcaciones sin cumplir previamente los acuerdos pactados con el sector.

Tomás Camacho Bareño, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras (FEDECOP), advirtió que los pescadores están siendo presionados para aceptar la medida bajo la amenaza de un posible embargo de Estados Unidos a los productos pesqueros mexicanos, lo que implicaría pérdidas millonarias para el país. Sin embargo, dijo, el costo operativo y humano de estas imposiciones recae, una vez más, únicamente en el sector ribereño.

Un observador a bordo, un trabajador menos en la panga

Los pescadores explican que la llegada de un observador a bordo no solo representa mayor vigilancia, sino que también los obliga a recortar su propia plantilla de trabajo, ya que las pangas tienen espacio limitado. Esto significa menos ingresos para las familias y más incertidumbre sobre la viabilidad de la pesca ribereña.

“Quieren que nosotros, con nuestros propios recursos, solucionemos el problema. Ya hemos demostrado nuestro compromiso: hemos subido observadores, instalamos cámaras y quedó claro que no somos quienes matamos a las tortugas”, insistió Camacho Bareño.

El programa “Observadores a Bordo”, financiado por el Gobierno del Estado, tiene el objetivo de respaldar científicamente la baja interacción entre la pesca ribereña y la tortuga amarilla. Aun así, las cooperativas denuncian que continúan siendo señaladas como responsables de la mortandad de esta especie, pese a que no existen pruebas concluyentes.

Además, señalan que se les impuso un refugio pesquero con fuertes restricciones, sin que las autoridades hayan demostrado su efectividad en la conservación.

Exigen compensaciones y alternativas reales

Camacho Bareño enfatizó que las autoridades deben ofrecer compensaciones económicas para mitigar las pérdidas generadas por las medidas de conservación. Estas podrían incluir:

  • Subsidios para equipos de pesca sustentable.
  • Programas de capacitación y reconversión laboral.
  • Apoyos para actividades turísticas y pesca deportiva.
  • Ayuda financiera directa durante los periodos de transición.

“Estamos dispuestos a apoyar, siempre y cuando se cumpla lo que pedimos desde 2015. Ya son muchos años sin respuestas”, destacó

Finalmente, los pescadores destacaron que el sector ribereño del Golfo de Ulloa ya se encuentra “ahogado” por la acumulación de restricciones, lo que ha generado un clima de incertidumbre laboral y productiva. Señalaron que es urgente que las autoridades redefinan, junto con los representantes pesqueros, el polígono de restricción del Refugio Pesquero, pues las limitaciones actuales están afectando gravemente su sustento.

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