El quiote, el árbol de Navidad que es un delito cortar en Baja California Sur
El quiote representa identidad, historia y creatividad: un símbolo vivo de la cultura sudcaliforniana que florece cada Navidad.

Con la llegada de diciembre, una de las tradiciones más esperadas en los hogares es la colocación y encendido del árbol de Navidad. Para la iglesia cristiana, este elemento simboliza el renacimiento, el don de Dios que se une al ser humano y la luz divina representada en cada uno de sus focos. Universalmente, el pino es el elegido debido a que, al ser perenne, mantiene sus hojas en invierno y evoca la vida eterna.
Sin embargo, en Baja California Sur muchas familias han optado por mantener viva una tradición propia: la del árbol navideño sudcaliforniano.
Se trata del quiote, el tallo seco que brota de la flor del mezcalillo y que se encuentra de manera natural en los montes del estado. Habitantes de comunidades rurales cuentan que esta costumbre comenzó a popularizarse en los años 90, cuando la falta de disponibilidad de pinos navideños o su alto costo, llevó a las familias a buscar alternativas para celebrar las fiestas.
Poco a poco, el uso del quiote se extendió. Cada diciembre, familias completas acudían al monte para elegir el ejemplar perfecto y llevarlo a casa para decorarlo.
El proceso natural del mezcalillo facilita esta tradición: durante la temporada de lluvias, la planta florece, desarrolla su tallo y finalmente libera sus semillas. Tras cumplir su ciclo, el mezcalillo muere y el quiote queda seco, listo para convertirse en “arbolito de Navidad”.
Una planta protegida en BCS
En su auge, la demanda fue tanta que algunas personas comenzaron a cortar quiotes verdes, afectando la reproducción del mezcalillo. Por ello, hoy se recuerda que cortar un quiote verde es un delito ambiental, pues impide que la planta complete su ciclo y genere nuevas semillas.
Para mantener viva la tradición de manera responsable, es indispensable recolectarlos únicamente cuando están secos.
En cuanto a la decoración, las familias sudcalifornianas suelen optar por adornos tradicionales: esferas, luces y listones que cuelgan de sus ramas naturales. Algunas personas incluso los pintan de blanco para simular la escarcha, dando un toque más festivo y cercano a la estética del árbol navideño clásico.
La tradición del quiote ha perdurado especialmente en las comunidades del sur del estado y, con el tiempo, se ha convertido también en un atractivo para los visitantes de la media península.
Más que un elemento decorativo, el quiote representa identidad, historia y creatividad: un símbolo vivo de la cultura sudcaliforniana que florece cada Navidad.
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Periodista sudcaliforniana enfocada en radio y televisión, apasionada por abordar temas relacionados con el medio ambiente y problemáticas sociales. Egresada de la Licenciatura en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Ganadora del Premio Estatal de Periodismo 2024 y del Premio Estatal de Periodismo en Derechos Humanos 2025. Ver más














