Cierra el último Vips en Tampico: entre mesas vacías e historias de esfuerzo
Por la falta de pago y sin recibir su liquidación, los trabajadores protestaron este lunes para exigir sus salarios, prestaciones y el trato justo que la ley les garantiza.

Este fin de semana, de manera sorpresiva e intempestiva, el restaurante Vips bajó la cortina por última vez en Tampico, argumentando bajas ventas. Sin previo aviso, sus trabajadores fueron desalojados del lugar tras cortarse el suministro eléctrico.
No hubo comunicación oficial, ni liquidaciones… solo una orden de salida. Ante la falta de pago y sin recibir su finiquito, el personal decidió manifestarse este lunes para exigir lo que por ley les corresponde: sus sueldos, sus prestaciones y el trato digno que merecen.
Entre ellos hay madres solteras, jóvenes estudiantes que financiaban su educación con ese ingreso, y padres de familia que hoy no saben cómo llevar el sustento a casa.
Nadie da la cara por los empleados
Desde hace semanas, el restaurante había recortado jornadas a solo tres días por semana, afectando directamente sus ingresos. Aun así, muchos decidieron continuar, con la esperanza de mantener su fuente de trabajo.
Hoy, no solo les deben su último sueldo —correspondiente al viernes—, sino que nadie les da la cara. No hay respuestas. No hay responsables. Con este cierre, desaparece la última sucursal de Vips en la zona sur, dejando atrás no solo mesas vacías, sino también historias de esfuerzo y abandono.
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