Opinión

Rumbo a liguilla, ningún equipo tiene el camino seguro

El torneo regular está por terminar y aquí los errores no solo marcan, cambian todos los planes y hasta sensaciones.

Pumas no pudo ganarle a unas Chivas que siguen en la punta de la liga Mexsport Especial
Pumas no pudo ganarle a unas Chivas que siguen en la punta de la liga Mexsport Especial

La Jornada 13 del Clausura 2026 dejó una fecha que realmente movió el tablero. No fue solamente una jornada de resultados inesperados, fue una que obliga a replantear varias lecturas sobre el cierre del torneo. Cuando faltan apenas cuatro fechas para el final de la fase regular, cada punto pesa distinto, cada error se amplifica y cada sorpresa altera no solo la tabla, sino también la percepción de los equipos que parecían tener definido su rumbo. Los marcadores de este fin de semana rompieron quinielas y exhibieron fortalezas y debilidades que pueden ser determinantes de cara a la liguilla.

El partido que mejor resume el espíritu de esta jornada fue, el empate entre Chivas y Pumas. Fue un encuentro partido en dos mitades, casi como si se hubieran enfrentado dos versiones distintas del equipo universitario. El primer tiempo de Pumas fue serio, inteligente y eficaz. Supo encontrar espacios, cortar los circuitos de Guadalajara, golpear en los momentos adecuados y ponerse 2-0 arriba en una cancha tan complicada como el Akron. Durante esos primeros 45 minutos, el equipo auriazul mostró personalidad, orden colectivo y contundencia. Parecía, incluso, que había aprendido de tropiezos recientes.

imagen
'Hormigol' le dio el empate a Chivas de último minuto.

Sin embargo, volvió a aparecer un patrón que ya no puede entenderse como accidente, sino como problema estructural. Desde el banquillo, Pumas volvió a replegarse demasiado pronto. No es la primera vez que ocurre. Cada vez que logra una ventaja, incluso si es mínima, la tendencia es echar al equipo hacia atrás, renunciar a la posesión y tratar de sobrevivir. Esa lectura del partido ya le ha costado caro antes; la goleada sufrida ante San Diego FC fue una advertencia clara, y aun así el error se repitió. Ante Chivas, el segundo tiempo fue prácticamente una invitación para que el local creciera.

Guadalajara, que ha hecho del carácter una de sus principales virtudes en este torneo, respondió como lo ha hecho toda la campaña: vendiendo muy cara cualquier derrota. No fue su mejor partido, pero tuvo la capacidad de insistir, de empujar y de hacer sentir el peso de su estadio. El empate 2-2 terminó siendo consecuencia directa de esa diferencia de posturas. Mientras Chivas fue hacia adelante, Pumas retrocedió. En el penal del empate, la decisión del árbitro parecía correcta al no señalar la falta; sin embargo, la intervención del VAR cambió la determinación original y terminó por marcarse la pena máxima, con la que Guadalajara rescató un punto en tiempo de compensación. La polémica existe y seguirá, pero más allá del arbitraje, Pumas volvió a pagar por renunciar demasiado pronto al partido.

Si ese empate fue el partido emblemático de la jornada, el resto de la fecha no se quedó atrás en sorpresas. Querétaro dio una de las campanadas al derrotar al bicampeón Toluca por la mínima. Es cierto que los escarlatas mandaron una alineación alterna, pensando en el duelo de mitad de semana frente a LA Galaxy en la Copa de Campeones de CONCACAF, pero eso no debe restarle mérito al conjunto queretano. Supo leer el contexto, aprovechó la rotación rival y encontró la forma de capitalizar una de sus pocas oportunidades. Más allá del resultado aislado, Querétaro ha mostrado una ligera pero importante mejoría: suma tres partidos sin perder y empieza a construir una versión más competitiva en el momento más delicado del torneo. Toluca, por su parte, apostó por priorizar el frente internacional, una decisión comprensible, aunque costosa en lo anímico y en la tabla.

Los equipos de Nuevo León también salieron del guion, y no precisamente para bien. Tigres cayó 1-0 en su visita a Tijuana, en un resultado que refleja mucho más que una simple derrota. El equipo felino atraviesa un momento preocupante: en sus últimos cinco encuentros suma una sola victoria por tres derrotas y un empate. Son números muy pobres para un plantel que, por nombres y profundidad, debería estar peleando mucho más arriba. La visita a la frontera nunca es sencilla, pero esta temporada Xolos no se había mostrado especialmente fuerte en casa, por lo que el resultado profundiza la sensación de declive. Tijuana, en cambio, se aferra a la posibilidad liguilla y sabe que triunfos como este pueden cambiar completamente su cierre de torneo.

imagen
Tigres fue al norte y perdió con Tijuana.

Lo de Monterrey empieza a rozar la crisis institucional. La derrota 1-2 frente al Atlético de San Luis vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cómo puede un club con semejante inversión estar tan lejos de competir por el título? La última copa levantada en 2019 parece ya demasiado lejana. Han pasado casi siete años de una sequía que, para un proyecto con ese presupuesto, instalaciones, estadio y plantel, resulta asfixiante. Rayados no solo pierde partidos; transmite una sensación de desconexión entre lo que invierte y lo que produce

La victoria de Pachuca sobre Cruz Azul merece una lectura más profunda que la mera sorpresa del marcador. Ganar 1-2 en el Estadio Cuauhtémoc tiene un mérito especial, incluso si el escenario de localía para Cruz Azul sigue siendo ambiguo. Lo cierto es que Pachuca está firmando uno de los torneos más consistentes del campeonato. Es un equipo compacto, bien trabajado y con una notable capacidad para potenciar talento joven alrededor de futbolistas consolidados como Valencia, Rondón e Idrissi. Esa mezcla le ha permitido mantenerse en la parte alta de la tabla y competir, de momento, por encima de plantillas mucho más costosas. La sinergia que ha construido el conjunto hidalguense empieza a perfilarlo como uno de los equipos más peligrosos rumbo a la fase final.

En contraste, América atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la llegada de André Jardine. El empate ante Santos lo mantiene en zona de clasificación, pero su sexto lugar refleja una distancia importante respecto a la cima. Más preocupante aún: parece estar más cerca del precipicio que de consolidarse entre los favoritos. Las lesiones, el bajo nivel de varios refuerzos y la salida de piezas clave como Fidalgo han mermado seriamente al equipo. Hoy, más que nunca, América necesita decidir dónde pone el foco: la Liga MX o la Copa de Campeones de CONCACAF. Por calidad de plantilla debería competir en ambos frentes, pero el presente indica que no le está alcanzando.

imagen
A pesar de las plegarias de Ramón Juárez, América no pudo con Santos de visita.

La conclusión que deja esta Jornada 13 es clara: el torneo entra en su fase más traicionera. Chivas ya dio un paso enorme hacia la liguilla y se mantiene como líder, mientras que detrás de ellos el panorama está completamente abierto. Pachuca y Pumas se asoman como proyectos sólidos, mientras América, Tigres y Monterrey viven entre la duda y la urgencia. Toluca y Cruz Azul siguen arriba, pero la irregularidad de esta fecha demuestra que nadie tiene garantizado nada. La liguilla ya se asoma, y con el tema de los convocados a Selección que podrían perderse la fase final, el escenario se vuelve todavía más incierto.

Logo Guacamole
Logo Guacamole