Nacional

Sin sueldazos ni dinero opaco: así viene el Plan B electoral de Claudia Sheinbaum

El Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum plantea topes salariales, control en tiempo real del dinero de partidos y cambios al conteo de votos. El eje: reducir privilegios y cerrar espacios a la opacidad.

Claudia Sheinbaum mueve fichas: menos privilegios y más control al dinero político. (EFE)
Claudia Sheinbaum mueve fichas: menos privilegios y más control al dinero político. (EFE)

El gobierno federal alista un nuevo paquete de cambios al sistema electoral. Se trata del Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, integrado por la Secretaría de Gobernación, que combina recortes al gasto público, límites salariales y un mayor control sobre el financiamiento político.

La propuesta retoma el objetivo de reducir privilegios en el aparato público, pero lo amplía hacia el ámbito electoral. En la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales se plantea fijar topes a las remuneraciones de consejeros del INE, magistrados y altos funcionarios electorales, tanto a nivel federal como local.

El ajuste también impacta la operación de las elecciones. El documento propone que los cómputos federales y locales inicien al cierre de la jornada electoral, en cuanto llegue el primer paquete de votos. Esto modificaría los tiempos tradicionales del conteo y abriría la puerta a resultados más rápidos.

A la par, se busca reforzar la fiscalización con herramientas tecnológicas y convenios entre autoridades, en un intento por cerrar espacios a irregularidades en el uso de recursos durante los procesos electorales.

¿Qué cambia con el Plan B electoral?

  • Topes salariales para INE, OPLES y tribunales electorales
  • Ningún alto funcionario podría ganar más que la Presidencia
  • Cómputo de votos iniciaría al cierre de casillas
  • Aplicaría tanto en elecciones federales como locales
  • Uso de tecnologías para fiscalización
  • Convenios con autoridades para vigilar recursos

En paralelo, el Plan B endurece las reglas para los partidos políticos. La reforma a la Ley General de Partidos Políticos establece la obligación de transparentar los sueldos de sus dirigencias y reportar sus operaciones financieras en tiempo real mediante sistemas bancarizados.

También fija un tope de remuneraciones de hasta 1,500 UMAS y prohíbe de manera expresa el uso de recursos ilícitos, de origen no comprobable o provenientes del extranjero. Además, elimina la posibilidad de recibir aportaciones en efectivo, lo que obliga a que todo el flujo de dinero quede registrado.

¿Cómo se controlará el dinero de los partidos?

  • Transparencia obligatoria de salarios de dirigentes
  • Reporte financiero en tiempo real
  • Tope salarial de hasta 1,500 UMAS
  • Prohibición de recursos ilícitos o no comprobables
  • Prohibición de dinero extranjero
  • Prohibición de aportaciones en efectivo

El Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum se presenta como un paquete que combina austeridad, control financiero y ajustes operativos al sistema electoral. La apuesta es clara: reducir el margen de discrecionalidad en el uso de recursos públicos y privados, al tiempo que se agilizan los procesos de conteo y vigilancia electoral.

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