OFICIAL: el SAT confirmó cuáles son los gastos médicos que NO son deducibles de impuestos
Por si no lo sabías, no todo lo que gastas en salud se puede deducir: te decimos en qué casos estos gastos no entran en tu declaración anual

Cuando llega el momento de realizar la declaración de impuestos, siempre hay confusión sobre qué gastos médicos realmente puedes deducir y cuáles no. Por ello es que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha dado a conocer cuáles son los conceptos que NO son deducibles de impuestos, aunque a veces creamos lo contrario. Aquí te compartimos cuáles son para que lo tomes en cuenta.
¿Qué gastos médicos no puedes deducir en tu declaración?
- Medicinas compradas en farmacias. Estos no son deducibles para efectos de tu declaración anual.
- Facturas con conceptos no deducibles. Si tu factura médica incluye algún concepto no deducible, no podrás restar el 100% de ese documento en tu declaración. Por ejemplo: coaseguro, membresías de descuento y en hospitales los gastos de florería y cafetería, entre otros.
- Gastos sin el comprobante fiscal correspondiente emitido en el ejercicio que aplique.
- Gastos médicos de mascotas. Aunque muchos consideramos a nuestros animales como parte de la familia, el SAT no permite deducir gastos veterinarios o cualquier atención médica para mascotas.
También, el SAT recuerda a los contribuyentes que las primas de seguros de gastos médicos mayores sí son deducibles, pero con una condición importante. Debes registrarlas correctamente en el apartado D07: Primas de seguros de gastos médicos, y NO como si fueran gastos médicos directos. Si no lo haces así, el SAT puede no validarlas y perderás la deducción.
¿Cuáles son los gastos médicos que sí puedes deducir?
Por otro lado, el SAT aclara que también existen gastos médicos que sí se pueden deducir. Entre ellos se encuentran los honorarios médicos, así como consultas y tratamientos dentales, además de servicios de psicología y nutrición, los cuales forman parte de la atención integral de la salud reconocida por la autoridad fiscal.
También son deducibles los gastos hospitalarios, los relacionados con incapacidad o discapacidad, y las medicinas únicamente cuando están incluidas en facturas de hospitalización (no compradas en farmacias). A esto se suman análisis clínicos, estudios de laboratorio, prótesis, la compra o renta de aparatos para rehabilitación, honorarios de enfermería y la adquisición de lentes ópticos graduados, siempre que todo esté debidamente facturado.
Así que, en resumidas cuentas, no todo lo que gastas en salud se puede deducir. Por lo mismo es que mantener tus papeles en orden y comprender estas reglas puede hacer la diferencia entre una declaración exitosa y un dolor de cabeza con el SAT.
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Comunicóloga y redactora SEO. Me encanta escribir de todo un poco porque veo en ello la mejor forma de contar historias. Me gusta el pop de los 2000, el anime y el futbol. Ver más

















