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La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, impulsó una nueva etapa en la protección de los animales, con la Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal.
“En el Estado de México, el maltrato animal ya no queda impune”, aseguró
La mandataria detalló que la nueva regulación, plantea un nuevo enfoque legal, donde se reconoce a los animales como seres sintientes y obliga a garantizar que cuenten con condiciones dignas de vida, atención médica y les protege frente al abandono y la violencia.
“Establece multas de hasta 35 mil pesos y arrestos de hasta 36 horas contra quienes cometan actos de crueldad”, explicó
La legislación, ahondó, "busca responder a una problemática que durante años fue normalizada en distintos entornos urbanos y rurales”.
“Perros abandonados, animales en condiciones insalubres, especies sometidas a sufrimiento innecesario o casos de negligencia que ponen en riesgo su vida”, lamentó
El cambio central de la ley está en el reconocimiento jurídico de los animales como seres sintientes lo que, aseguró la jefa del Ejecutivo estatal, “modifica la forma en que las autoridades actúan frente a casos de maltrato, abandono y descuido”.
“Ya no se trata sólo de sancionar daños visibles, sino de prevenir condiciones que afecten su bienestar físico, salud, alimentación, resguardo y trato cotidiano”, dijo
Entre las conductas sancionadas, detalló, se encuentran los actos de crueldad, el sufrimiento innecesario, el abandono, alojamiento inadecuado o cualquier acción que ponga en riesgo la vida o salud de los animales.
La nueva legislación no se detiene en la sanción, contempla trabajo comunitario en espacios de protección animal, campañas de concientización y acciones educativas que ayuden a modificar las conductas inadecuadas.
La estrategia también incluye coordinación con los 125 municipios que conforman la entidad, “para fortalecer la atención, rescate y protección de animales en situación de vulnerabilidad”.
Delfina Gómez Álvarez, gobernadora del Estado de México, aseguró que con esta modificación regulatoria, la entidad avanza en un modelo que combina sanción, prevención y participación social, “para que el bienestar animal deje de ser un discurso y se convierta en una obligación legal”.
“Con el endurecimiento de las sanciones, en el Estado de México el maltrato animal deja de ser una falta menor y tiene consecuencias claras”, concluyó
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