(FOTOS) La ciudad que dialoga con sus muertos: así fue la Ofrenda Monumental 2025 en el Zócalo
Entre flores de cempasúchil, figuras prehispánicas y altares gigantes, la Ofrenda Monumental 2025 transformó el Zócalo de la Ciudad de México en un espacio de memoria, arte y tradición.

Durante una semana, la plancha del Zócalo de la Ciudad de México se cubrió de color y simbolismo con la Ofrenda Monumental 2025, una instalación que rindió homenaje a las cosmovisiones mesoamericanas y al peregrinaje ancestral de Tenochtitlán, en el marco de los 700 años de su fundación.
En mis fotografías, tomadas en distintos momentos del recorrido, quise preservar el espíritu que se respiraba entre el aroma del cempasúchil, las veladoras encendidas y las esculturas que parecían cobrar vida al caer la tarde.
Un altar a las diosas y al pueblo
La ofrenda de este año estuvo dedicada a diosas prehispánicas como Tonantzin, símbolo de la vida y la renovación, y a la memoria colectiva de quienes, generación tras generación, mantienen viva la tradición del Día de Muertos.
Cada estructura, algunas de más de diez metros, narraba visualmente el vínculo entre lo ancestral y lo contemporáneo: un diálogo entre el pasado indígena y la identidad moderna de México.
Este recorrido visual muestra lo mejor de aquella puesta en escena: los altares, el resplandor de las velas y los rostros de quienes acudieron a celebrar la vida a través del recuerdo.
Entre las figuras que daban vida al Zócalo, destacó un individuo vestido con una túnica azul, el rostro cubierto con una mascara de calavera, sosteniendo con solemnidad una caja en sus manos. Su atuendo y gesto evocaban un ritual ancestral: cada paso parecía guiar a las almas que la ofrenda recordaba, mientras los visitantes se detenían a contemplar cómo la tradición del Día de Muertos se materializaba en un personaje que encarnaba respeto, memoria y misterio en el corazón de la ciudad.
Entre los elementos que más llamaron la atención en la Ofrenda Monumental 2025, destacó una estructura de un esqueleto en forma de mujer que sostenía a su hijo. Su presencia transmitía ternura y fuerza a la vez: mientras caminaba entre los altares, parecía encarnar el vínculo eterno entre madre e hijo, recordando a todos los visitantes que el Día de Muertos celebra la vida a través del recuerdo y el amor que trasciende la muerte.
Cuerauáperi, la deidad purépecha
Entre las figuras que dieron vida a la Ofrenda Monumental 2025, destacó Cuerauáperi, la deidad purépecha de la fertilidad y las lluvias, representada con colores vivos y símbolos de la naturaleza. Su presencia evocaba la conexión ancestral de los pueblos con la tierra y el ciclo de la vida, recordando que la celebración del Día de Muertos no solo honra a los difuntos, sino que también celebra la abundancia, la continuidad y el respeto por la naturaleza que sustenta a las comunidades.
También la Reina Roja capturaba todas las miradas con su majestuoso atuendo y la simbólica ofrenda de jade y malaquita. Cada detalle de su presencia evocaba poder, misterio y espiritualidad, recordando a los visitantes cómo los antiguos rituales mesoamericanos honraban la vida y la conexión con lo divino. Su figura se convirtió en un ícono de la ofrenda, uniendo tradición, color y significado en un solo instante visual que quedará en la memoria de quienes recorrieron el Zócalo.
Desde las orillas de la imaginación y la tradición, mujeres, hombres y niños parecían llegar flotando sobre chinampas, como si navegaran desde tiempos antiguos hasta el corazón del Zócalo. Cada figura, con vestimentas coloridas y detalles de cempasúchil, evocaba la vida cotidiana de las comunidades prehispánicas.
Sin duda, los Xoloitzcuintles se convirtieron en uno de los elementos más llamativos de la Ofrenda 2025; su piel oscura evocaba el espíritu de los antiguos, mientras que en su mirada se reflejaba la ternura y el corazón de México.
Un adiós luminoso a la Ofrenda Monumental 2025
Aunque la exhibición de la Ofrenda estaba programada hasta el día de ayer, su mensaje perdura. Estas imágenes son un testimonio del poder de la tradición y de cómo la Ciudad de México sigue reinventando su relación con la memoria y la espiritualidad.
Sin duda la Ofrenda 2025 fue más que un atractivo turístirco: fue una expresión de identidad y comunidad, un espejo donde los vivos dialogaron, por unos días, con sus fieles difuntos en el Día de Muertos.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más













