Irán, ¿enemigo o malentendido? Esto opina un especialista
Entre acusaciones de terrorismo y tensiones nucleares, la imagen de Irán suele reducirse a estereotipos. Un experto analiza los mitos sobre el país y el papel de Estados Unidos e Israel en una confrontación que podría alterar el equilibrio global.

Durante décadas, el nombre de Irán ha estado asociado en buena parte de los discursos políticos occidentales con terrorismo, amenazas nucleares y autoritarismo religioso. Las acusaciones más repetidas provienen principalmente de Estados Unidos y Israel, que señalan al país persa como un riesgo para la estabilidad internacional.
Sin embargo, detrás de esa narrativa existe una realidad más compleja. En entrevista para Grupo Radio Fórmula, el especialista en Medio Oriente, Horacio Molina, explica que muchos de los conceptos con los que se describe a Irán responden más a construcciones políticas que a la realidad interna del país.
Los mitos sobre Irán: religión, política y libertades
Uno de los estereotipos más difundidos sobre Teherán es la supuesta inexistencia de libertades religiosas. Sin embargo, Molina señala que la realidad dista de esa idea.
“Irán tiene una comunidad cristiana muy activa y muy antigua”, explica. Incluso destaca que en el país existen iglesias históricas y comunidades religiosas reconocidas.
“Una de las catedrales ortodoxas más bonitas de la región se encuentra precisamente en Irán”, afirma.
El especialista agrega que las minorías religiosas también tienen presencia política formal. En el sistema de la República Islámica, explica, las comunidades minoritarias cuentan con representación parlamentaria.
“Cada comunidad tiene un diputado que representa sus intereses”, señala Molina.
El contraste, dice, aparece cuando se comparan estas condiciones con otros países aliados de Occidente en Medio Oriente.
El contraste con Arabia Saudita
De acuerdo con Molina, en Arabia Saudita la situación es muy distinta. Mientras en Irán se permite la existencia de iglesias y la práctica pública del cristianismo, el sistema saudí restringe severamente estas expresiones religiosas.
“En Arabia Saudita las minorías no tienen representación política porque el sistema se define como una monarquía”, explica.
El analista subraya que incluso la construcción de templos cristianos está prohibida y, en algunos casos, los espacios de oración solo se permiten de forma temporal en zonas donde trabajan extranjeros o en instalaciones militares occidentales.
Para Molina, estas diferencias revelan cómo se construyen narrativas selectivas sobre las libertades religiosas en Medio Oriente.
“Islam amigo” e “islam enemigo”: la narrativa geopolítica
El especialista sostiene que muchas etiquetas utilizadas en la política internacional responden a intereses estratégicos más que a criterios objetivos.
Recuerda que durante la administración de Bill Clinton se popularizó una clasificación entre “islam moderado” e “islam radical”.
“Curiosamente, el islam que se calificaba como radical era el que ofrecía mayores libertades internas, mientras que el llamado islam moderado era el que defendía los intereses de Estados Unidos en la región”, explica.
Para Molina, esta lógica responde a un patrón más amplio en la política internacional: los países aliados suelen recibir menos críticas, incluso cuando presentan graves cuestionamientos en materia de derechos humanos.
“Nadie consideraría que las monarquías árabes poseen mayor libertad para sus ciudadanos que la república islámica, pero sobre esas situaciones se guarda un enorme silencio”, afirma.
El especialista añade que la imagen de Irán también suele ignorar elementos relevantes de su vida política y social. Entre ellos menciona la amplia presencia femenina en universidades y en espacios de decisión política, incluida la vicepresidencia del gobierno en distintas etapas.
Irán, la guerra y el tablero internacional
Las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel se han intensificado en los últimos años y forman parte de un conflicto regional mucho más amplio. Según Molina, la lucha contra el terrorismo ha sido utilizada durante décadas como argumento para justificar intervenciones militares.
“La lucha contra el terrorismo ha servido como un artilugio discursivo para desplegar políticas imperiales y neocoloniales”, sostiene.
En ese contexto, menciona también el caso de figuras como Abu Mohammad al-Golani, vinculado a grupos insurgentes en Siria, cuya relevancia regional ha sido tolerada por actores internacionales pese a su historial. El objetivo, explica, ha sido debilitar el llamado “eje de resistencia” en Medio Oriente, en el que participan países y movimientos opuestos a la influencia israelí y estadounidense en la región.
Ese proceso se intensificó tras la guerra civil en Siria, que debilitó severamente al Estado sirio“: La guerra dinamitó las capacidades defensivas de Siria”, afirma Molina.
¿Una guerra larga?
En el actual escenario militar, el analista considera que el conflicto podría prolongarse más de lo que muchos gobiernos anticipan. Según explica, Irán ha demostrado una capacidad de respuesta sostenida pese a los ataques contra su infraestructura militar.
“Teherán ya ha lanzado más de veinte oleadas de misiles desde el inicio del conflicto”, afirma y añade que incluso algunos medios occidentales reconocen que Irán aún no ha utilizado toda su tecnología militar.
“El tiempo en este conflicto corre a favor de Irán”, sostiene y para Estados Unidos, en cambio, un enfrentamiento prolongado podría resultar políticamente costoso, especialmente por el impacto que tendría en la opinión pública si aumentan las bajas militares.
¿Un nuevo orden mundial?
Más que el inicio de un nuevo orden internacional, el analista considera que lo que está ocurriendo es la exposición de una dinámica que ya existía: “Estamos frente a la explicitación del orden real”, explica.
Finalmente, Ángel Horacio Molina afirma que durante décadas muchas acciones internacionales se justificaban bajo el discurso del derecho internacional, aunque en la práctica respondieran a relaciones de poder y hoy, concluye que ese discurso parece haberse debilitado: “ya no se busca siquiera construir un relato legitimador. El mensaje es: lo hacemos porque podemos”, sentenció sobre la Guerra en Irán tras la agresión de EU e Israel.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más














