Irán bajo fuego: ¿China y Rusia evitarán un desastre global o solo lo retrasan?
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, la atención se centra en el papel de Rusia y China en el conflicto, así como en las implicaciones para la economía y la geopolítica global.

El pasado 28 de febrero, el Ejército de Estados Unidos (EU), bajo las órdenes de su presidente Donald Trump, atacó Irán con el objetivo de destruir su capacidad de enriquecimiento nuclear y frenar lo que Washington considera la amenaza que representa el principal “Estado patrocinador del terrorismo”.
En esta segunda parte de la entrevista al geopolítico e internacionalista, Aníbal Garzón, para Grupo Radio Fórmula, analiza cómo el bloque de economías emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), mejor conocido como los BRICS, el comercio de energía y la soberanía nacional configuran los escenarios internacionales que podrían derivar en tensiones aún mayores.
Para el experto, la intervención directa de Rusia o China no se ha materializado, pero su influencia indirecta es significativa, ya que la relación estratégica con Irán no implica presencia militar en el terreno, sino cooperación económica, tecnológica y militar a distancia. Este enfoque, explica, refleja la importancia de respetar la soberanía de cada nación mientras se protegen intereses estratégicos y comerciales.
Cooperación indirecta entre China e Irán
Sobre el papel de Rusia y China, Garzón detalla que el apoyo a Irán se realiza principalmente de forma indirecta.
“Sí, está claro. No hay que olvidar el juego de la soberanía nacional. Irán no ha pedido ayuda militar directa a Rusia ni a China. Está preparado militarmente, mantiene comercio con ambos países, ha recibido entrenamiento desde hace tiempo y ha incorporado nuevas tecnologías en el ámbito de la guerra, incluida la inteligencia artificial. Es evidente que existe una relación estratégica en materia militar, y eso le ha permitido sortear en parte los bloqueos impuestos por Estados Unidos”, explicó.
Además, Garzón subraya que esta relación estratégica permite a Irán resistir sanciones y bloqueos sin comprometer su independencia: “si Irán no pudiera resistir esta presión, difícilmente lo haría sin el respaldo indirecto de Rusia y China. Pero la pregunta es: ¿por qué no vemos tropas rusas o chinas en el terreno, como sí ocurre con Estados Unidos e Israel, o con algunos países de la OTAN que han manifestado disposición de apoyo, como Inglaterra, Francia o Alemania? La respuesta es que Irán no ha solicitado ayuda militar directa”.
'Sí existe cooperación militar'
La dimensión económica es clave para entender el involucramiento de China y Rusia. El geopolítico explica que el comercio de petróleo convierte a Irán en un actor estratégico, especialmente para China, que depende en gran medida de su suministro:
“Otra cosa es la ayuda indirecta. La capacidad de resistir los bloqueos occidentales se debe, en gran medida, a su relación con Rusia y China. Ha habido entrenamientos militares conjuntos, tanto en enero como en febrero, y cooperación en distintos niveles. Eso explica que Irán esté preparado militarmente para afrontar el escenario actual. Muchas veces se pregunta por qué Rusia o China no ‘defienden’ abiertamente a Irán. La razón es que no ha habido una solicitud formal de intervención directa. Sin embargo, sí existe una cooperación militar, económica, productiva y científica significativa. Para Rusia, Irán es un socio clave en Oriente Medio; y para China, además, es un proveedor estratégico de energía”.
Eso no es todo, el internacionalista señala que este equilibrio de intereses puede tener repercusiones globales, sobre todo en el mercado petrolero, afectando precios y comercio internacional:
“Rusia cuenta con petróleo y gas propios, pero China depende en gran medida de la importación de estos recursos, e Irán es uno de sus principales suministradores, junto con Arabia Saudita. En definitiva, ese es el escenario: una relación estratégica sólida, pero dentro de los límites que marca la soberanía y la ausencia de una solicitud formal de intervención militar directa”, dijo.
EU busca contener la consolidación de las BRICS
La relevancia de Irán dentro de los BRICS agrega otra capa de complejidad geopolítica. Garzón explicó que Estados Unidos busca contener la consolidación de un bloque alternativo que desafíe su hegemonía, y que el ataque a Irán forma parte de esta estrategia.
“El ataque de Israel y Estados Unidos a Irán también tiene implicaciones supranacionales: es un golpe contra el bloque hegemónico alternativo que desafía la supremacía estadounidense. Irán se ha convertido en un socio importante dentro de los BRICS, especialmente de Rusia y China. Esto no solo refleja un conflicto histórico con Irán, sino que también tiene consecuencias estratégicas a nivel global”, aseguró.
Finalmente, Aníbal Garzón señaló que los próximos meses serán determinantes para definir si el conflicto entre Irán, Israel (con el apoyo de EU) se mantiene regional o si escalada internacional será inevitable, dependiendo de decisiones diplomáticas y del manejo de alianzas estratégicas.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más














