Guerra en Ucrania cumple 4 años: así marcha mientras Zelenski y Putin buscan un acuerdo
A cuatro años del conflicto, la guerra en Ucrania continúa entre combates y tensiones diplomáticas, mientras que Volodímir Zelenski y Vladímir Putin exploran salidas negociadas en medio de profundas diferencias.

Han pasado cuatro años desde que Rusia lanzó su ofensiva militar a gran escala contra Ucrania el 24 de febrero de 2022, una invasión que fue condenada por la Unión Europea, Estados Unidos y sus aliados, y respaldada por Bielorrusia. Sin embargo, para entender el conflicto actual es necesario retroceder casi una década antes, a las protestas del Euromaidán en noviembre de 2013.
Desde entonces, el conflicto ha atravesado distintas fases: manifestaciones masivas, cambios de gobierno, la anexión de Crimea, combates en el este ucraniano y finalmente la invasión abierta que transformó la crisis en la mayor guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Del Euromaidán a la anexión de Crimea
En noviembre de 2013 comenzaron en Kiev las protestas conocidas como Euromaidán, tras la decisión del entonces presidente Viktor Yanukóvich de suspender un acuerdo de asociación con la Unión Europea y acercarse a Moscú. Las movilizaciones derivaron en enfrentamientos, decenas de muertos y la salida del mandatario en febrero de 2014.
Rusia calificó esos hechos como un golpe de Estado apoyado por Occidente. En marzo de 2014, fuerzas rusas tomaron el control de Crimea y se celebró un referéndum en el que, según autoridades locales prorrusas, más del 95% votó a favor de integrarse a la Federación Rusa. Ucrania, la Unión Europea y Estados Unidos consideraron ilegal esa consulta y no reconocieron la anexión.
Ese mismo año estalló el conflicto armado en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este del territorio ucraniano, donde grupos separatistas prorrusos proclamaron repúblicas populares. Los Acuerdos de Minsk intentaron frenar los combates, pero nunca lograron consolidar una paz duradera. Desde ese entonces los presidentes de Rusia y Ucrania no han podido lograr un acuerdo satisfactorio.
El debate sobre el batallón Azov y las acusaciones rusas
En el contexto del conflicto en el Donbás surgió el batallón Azov, una unidad paramilitar que posteriormente fue incorporada a la Guardia Nacional de Ucrania. Moscú ha acusado reiteradamente a esta agrupación de cometer crímenes contra civiles y de sostener una ideología ultranacionalista con símbolos asociados al nazismo.
El Comité de Investigación y la Fiscalía General de Rusia han comparado en distintas ocasiones las acciones atribuidas a Azov con las de los colaboracionistas nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Kiev rechaza estas acusaciones y sostiene que se trata de propaganda destinada a justificar la intervención rusa.
Incluso, de acuerdo con cifras de la comisionada de Derechos Humanos en la República Popular de Donetsk, Daria Morózova, hasta el 20 de julio de 2023 se contabilizaban 228 niños fallecidos en el territorio de la república a lo largo del periodo de agresión armada atribuida a Ucrania, además de 792 menores heridos.
Organismos internacionales han documentado violaciones a los derechos humanos en el conflicto del este, pero no han respaldado oficialmente las afirmaciones rusas en los términos en que Moscú las plantea. El tema sigue siendo uno de los puntos más controvertidos en la narrativa de ambas partes.
La invasión de 2022 y la guerra abierta
El 24 de febrero de 2022, el presidente ruso Vladimir Putin anunció una “operación militar especial” en Ucrania, argumentando la necesidad de proteger a la población rusoparlante y “desmilitarizar y desnazificar” el país. La comunidad europea y Washington calificaron la acción como una invasión injustificada y violatoria del derecho internacional.
Desde entonces, el conflicto ha dejado decenas de miles de muertos, según estimaciones de gobiernos y organismos internacionales, y millones de desplazados. Además, Rusia ha logrado controlar alrededor del 20% del territorio ucraniano.
El 30 de septiembre de 2022, Moscú declaró la anexión de cuatro regiones ucranianas, Jerson, Zaporiyia, Donetsk y Lugansk, esto sin contar Crimea anexada en 2014, esto luego de referéndums organizados en zonas bajo control ruso. Ucrania y sus aliados occidentales rechazaron esos procesos por considerarlos inválidos.
El papel de Occidente, Bielorrusia y las posturas actuales
Estados Unidos y la Unión Europea han respaldado a Kiev con ayuda financiera, humanitaria y militar. Bielorrusia, por su parte, ha apoyado políticamente a Moscú y permitió el uso de su territorio en las primeras fases de la ofensiva. También, China, Rusia e Irán, tal vez no de manera directa, pero sí indirecta, se han puesto más de lado de Moscú, incluso se llegó a decir que Teherán le proporcionó drones al Kremlin.
En el plano diplomático, tanto el presidente ucraniano Volodímir Zelenski como Vladimir Putin han señalado en distintos momentos estar abiertos a conversaciones, aunque bajo condiciones opuestas: Kiev exige la retirada rusa y la restitución de su integridad territorial; Moscú insiste en el reconocimiento de los territorios anexados y garantías de seguridad frente a la OTAN.
Mientras que en Estados Unidos, el debate político también ha influido. El expresidente Donald Trump desde que retomó el poder, se ha puesto más de lado ruso, incluso ha mencionado que busca impulsar negociaciones rápidas para poner fin al conflicto, una postura que ha generado opiniones divididas tanto en Europa como en Ucrania ya que busca que estos dos reconozcan lo ganando en el terreno por parte del Kremlin.
¿Qué se espera a cuatro años del conflicto?
A cuatro años de la invasión a gran escala, la guerra en Ucrania permanece en un punto de desgaste militar y presión económica. Las líneas del frente se han estabilizado en varios sectores, pero los ataques con drones y misiles continúan.
El futuro inmediato depende de múltiples factores: la voluntad política de las partes, el respaldo internacional, la situación económica interna de Rusia y Ucrania, y el equilibrio militar en el terreno. Mientras Zelenski y Putin exploran, al menos en el discurso, posibles caminos de negociación, la distancia entre sus exigencias mantiene incierto el desenlace de un conflicto que ya redefinió la seguridad europea del siglo XXI.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más














