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El otro 'lado' de la guerra en Irán: la contaminación por los bombardeos durará décadas

El problema de contaminación en Irán se agrava por la guerra con EU e Israel, ya que misiles y bombas liberan sustancias químicas que afectan la salud.

La guerra en Irán dejará una severa contaminación que afectará a la población | Créditos: Juan Carlos García.
La guerra en Irán dejará una severa contaminación que afectará a la población | Créditos: Juan Carlos García.

Estados Unidos afirma que la guerra en Irán ‘está prácticamente terminada’, y aunque los ataques –quizá- pronto lleguen a su fin, afectará por décadas la contaminación tóxica, provocada por los incendios de pozos petrolíferos, los materiales de misiles y bombas, así como las condiciones del clima y otros factores, informaron especialistas a Bloomberg.

“Muchas personas están expuestas a la contaminación y seguirán estándolo”, dijo Doug Weir, director ejecutivo del Observatorio de Conflictos y Medio Ambiente (CEOBS, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con especialistas, en Teherán se dispersaron sustancias químicas tóxicas, resultado de la mezcla del humo de los incendios y las nubes de la lluvia que cayó el 8 de marzo, cuando drones de Israel cayeron sobre depósitos de petróleo.

Por los incendios de pozos de petróleo, el CEOBS prevé que se liberen contaminantes similares al hollín, hidrocarburos y dióxido de azufre, liberados durante la Guerra en el Golfo, entre Irak y Estados Unidos, que incluso aceleraron el deshielo de los glaciares del Himalaya.

Sin embargo, especialistas prevén mayores afectaciones, debido a que los recientes ataques se registraron cerca de donde hay animales.

“Siempre vemos que las instalaciones petroleras son atacadas en los conflictos, pero es extremadamente raro que estén cerca de una gran ciudad como Teherán”, dijo Weir.

Guerra en Irán: contaminación tóxica tendrá impactos en la salud

La organización sin ánimo de lucro con sede en el Reino Unido identificó más de 300 incidentes que representan un riesgo medioambiental. El más grande es el provocado por un ataque israelí contra depósitos de petróleo en las inmediaciones de Teherán.

El gobierno de Irán y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendaron a la población permanecer dentro de sus hogares, debido a que la lluvia ácida podría provocar quemaduras químicas en la piel y daños en los pulmones.

Cuando explotan los misiles y las bombas, se esparcen en el aire, el suelo y el agua los metales pesados y otros contaminantes tóxicos, que generan una mezcla tóxica al ser combinados con agua.

“Estos contaminantes, diluidos en el agua, son mucho más tóxicos y pueden ser absorbidos fácilmente por nuestro organismo: el sistema nervioso, el sistema sanguíneo, y podrían afectar los riñones, el hígado y otros órganos”, explicó Dimitris Kaskaoutis, un físico del Observatorio Nacional de Atenas.

La situación preocupa a especialistas, ya que la capital ya sufría por contaminación antes de la guerra: en su aire y agua hay altos niveles de partículas finas y metales pesados como plomo, cadmio, cromo y níquel, además hallaron dióxido de azufre y otras sustancias químicas, resultado de la quema de combustibles fósiles y basura.

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