La Paz

Un líder católico muy cercano al pueblo: dan último adiós al obispo emérito Miguel Ángel Alba Díaz en La Paz

El obispo emérito Miguel Ángel Alba Díaz,  falleció el 2 de febrero a causa de complicaciones de salud derivadas de osteoporosis, así como problemas cardíacos y respiratorios.

El obispo fue sepultado en la Catedral de La Paz / Adriana Márquez
El obispo fue sepultado en la Catedral de La Paz / Adriana Márquez

Miles de personas se congregaron en La Paz, Baja California Sur, para despedir al obispo emérito Miguel Ángel Alba Díaz, quien falleció el pasado 2 de febrero a causa de complicaciones de salud derivadas de osteoporosis, así como problemas cardíacos y respiratorios.

El cuerpo del máximo líder de la Iglesia católica en Baja California Sur fue velado en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, donde durante tres días fieles, sacerdotes y familias se unieron en oración para darle el último adiós a quien fuera su guía espiritual por más de dos décadas. La tarde del miércoles, el féretro fue trasladado a la Catedral Nuestra Señora de La Paz, donde permaneció para las exequias finales.

Entre lágrimas y muestras de profunda devoción, los feligreses recorrieron las calles de la capital sudcaliforniana hasta llegar a la Catedral, donde fueron recibidos por el recién nombrado obispo de la Diócesis de La Paz, Miguel Ángel Espinosa Garza.

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Miles de devotos, se despidieron del obispo Miguel Ángel Alba Díaz.

Los creyentes manifestaron su gratitud por el legado espiritual del monseñor, quien durante 25 años de ministerio episcopal promovió valores, fortaleció el tejido social y exhortó a vivir una fe auténtica, comprometida con la justicia social.

“Siempre hablaba de la familia, de ser mejores personas, de ayudar al prójimo, de querernos a nosotros mismos y dar gracias en todo momento a nuestro Señor”, expresó el ciudadano Francisco Téllez.

La Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó el fallecimiento de monseñor Alba Díaz, al considerar su partida una gran pérdida para la Iglesia local y nacional, e hizo un llamado a los fieles a elevar oraciones por su eterno descanso.

Por su parte, el obispo Miguel Ángel Espinosa Garza reconoció que su antecesor se distinguió por su cercanía con la población y por atender tanto las necesidades materiales como espirituales de quienes acudían a él.

“Se caracterizó por ser un obispo cercano a la gente. Conocía los pueblos, los ranchos, las familias. A cualquier lugar que íbamos, me compartía anécdotas y recuerdos de lo que había vivido con ellos”, señaló.

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Era conocido por ser un obispo cercano a la gente

Miguel Ángel Alba Díaz nació en Monterrey, Nuevo León, el 23 de enero de 1951. Ejerció su ministerio episcopal en Baja California Sur desde 2001 y fue responsable de la Dimensión de Justicia, Paz y Reconciliación de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Con diferencias, pero con respeto

También fue conocido por fijar posturas públicas ante diversas problemáticas sociales del estado, como la desigualdad y la falta de servicios básicos en zonas turísticas. En reiteradas ocasiones exhortó tanto a autoridades como a la sociedad a enfrentar la violencia desde una visión ética y espiritual.

El gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, lamentó el fallecimiento del monseñor, a quien calificó como un amigo, pese a las diferencias públicas que en su momento sostuvieron. Reconoció que fue un hombre crítico frente a problemáticas como la inseguridad.

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Un líder religioso cercano al pueblo

“Me unió a él una relación amistosa muy fuerte. Hizo un recorrido por Comondú en su tiempo y en buena parte tenía razón; así se lo reconocí”, expresó el mandatario estatal.

El obispo Miguel Ángel Alba Díaz fue sepultado en la Catedral de La Paz y será recordado como uno de los líderes religiosos más cercanos al pueblo sudcaliforniano.

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