La Paz

Familias de pescadores en BCS denuncian crecimiento inmobiliario desordenado y desigualdad en servicios básicos

Vecinos de El Esterito y Colina del Sol protestan por agua y servicios durante posada comunitaria en el malecón de La Paz.

Vecinos exigen solución a derrames de aguas negras antes de nuevos desarrollos.
Vecinos exigen solución a derrames de aguas negras antes de nuevos desarrollos.

Habitantes del Barrio El Esterito y Colina del Sol, en La Paz, Baja California Sur, realizaron una “Posadifestación”, un encuentro comunitario que combinó la celebración de tradiciones locales con la protesta social, con el objetivo de visibilizar la historia, la resistencia y las problemáticas que enfrenta esta zona de la ciudad.

Durante el evento, vecinos denunciaron la falta de agua potable en colonias históricas del centro y la zona norte de La Paz, situación que, aseguran, contrasta con el suministro constante que reciben los desarrollos turísticos e inmobiliarios de lujo que se encuentran en la parte alta de su colonia.

“En La Paz le están quitando el agua al pueblo. En colonias como Colina de la Cruz y toda la zona norte nunca nos faltó el agua, y hoy ya no hay. Nos la están quitando para dársela a los desarrollos turísticos”, expresó Miguel Hernández.

El Esterito, es uno de los barrios más antiguos de la capital del estado, ha sido históricamente habitado por familias de pescadores, quienes aseguran sentirse desplazados ante el crecimiento acelerado del sector inmobiliario de alto nivel. Señalan que mientras el agua llega a condominios de lujo, los hogares tradicionales enfrentan desabasto constante, afectando su desarrollo social y calidad de vida.

Entre aguas negras y despojo

Desde hace varios años, los habitantes han denunciado deficiencias en los servicios públicos, particularmente el colapso recurrente del cárcamo, con derrames de aguas negras que traen problemas a la salud de las familias. Aseguran que la falta de mantenimiento y la insuficiencia de infraestructura básica han agravado la crisis, especialmente en el suministro de agua potable.

Los vecinos acusan que parte del recurso hídrico que les corresponde estaría siendo desviado hacia desarrollos turísticos ubicados en las zonas altas del barrio, mientras las autoridades no atienden las necesidades prioritarias de la comunidad.

Asimismo, manifestaron su rechazo al avance de nuevos proyectos inmobiliarios sin que antes se resuelvan los problemas estructurales existentes. Exigieron frenar nuevas construcciones hasta que se garantice el correcto funcionamiento del cárcamo y el acceso adecuado a los servicios básicos.

Otra de las preocupaciones expuestas fue la restricción del acceso a la Calle Norte, una vía históricamente utilizada por los habitantes y considerada una ruta de emergencia. Los pobladores denunciaron que empresarios han tomado control del acceso, limitando el paso y afectando la movilidad de la comunidad.

“Los integrantes del cabildo mantienen la misma postura, defendiendo a los capitalistas. Nos propusieron dejar la calle en 13 metros y negociarlo, pero no aceptamos. El Comité de Defensa Popular Colina del Sol y El Esterito exige que la calle sea de 20 metros, ni un centímetro menos”, señalaron.

La presidenta municipal de La Paz, Milena Quiroga Romero, anunció la puesta en marcha de nuevas obras en el cárcamo de El Esterito, que contemplan la ampliación del colector y la rehabilitación integral del sistema, con una inversión estimada entre 350 y 400 millones de pesos.

Sin embargo, los habitantes afirmaron que desde hace años las autoridades han realizado promesas similares sin que se concreten soluciones reales. Mientras tanto, advirtieron, la ciudad crece de manera desordenada hacia las zonas altas, con proyectos inmobiliarios de lujo que desplazan a las familias paceñas y profundizan la desigualdad en el acceso a servicios básicos.

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