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El consumo del cigarro es extremadamente malo para la salud, es algo que siempre dicen… y sí, es muy cierto. Pero, ¿y si te dijéramos que el problema no está, en sí, en la nicotina?
Pero primero hablemos de números: en México, el 15.1 por ciento de la población fuma, lo que equivale a 14 millones de mexicanos, de acuerdo con datos de la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025.
De este número, 7 de cada 10 mexicanos quieren dejar de fumar, lo que evidencia una necesidad aún no resuelta.
La nicotina es una sustancia de origen natural presente en más de 60 especies de plantas, incluyendo alimentos como tomate, papa o berenjena, aunque en concentraciones muy diversas.
Durante años, la gente se ha 'casado' con la idea de que esta sustancia está relacionada con enfermedades graves. Sin embargo, la evidencia científica actual permite hacer una distinción clave: sí, los cigarros contienen nicotina, pero los principales daños a la salud provienen del humo de la combustión.
Y es que, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el humo del cigarro contiene más de 7 mil sustancias químicas, al menos 69 son cancerígenas.
Además del cáncer, sustancias como el monóxido de carbono y el alquitrán están directamente relacionadas con enfermedades cardiovasculares y afecciones respiratorias.
Entonces, ¿la nicotina es buena o mala para la salud? La nicotina no es inocua: puede generar dependencia y tiene efectos fisiológicos temporales como aumento de la frecuencia cardiaca, elevación de la presión arterial y sensación de alerta, los cuales dependen de la dosis, forma de consumo y condiciones de salud de cada persona.
Sin embargo, la evidencia científica indica que:
Es por ello que países del primer mundo han encontrado una alternativa en las bolsas de nicotina para bajar sus tasas de fumadores y enfermedades relacionadas al cigarro, pues estos productos no contienen tabaco, no generan humo ni combustión.
Suecia registra la tasa más bajade consumo de cigarro en Europa y el mundo con alrededor de 5.4 por ciento – considerado como el primer país libre de humo – , así como las menores tasas de cáncer de pulmón y mortalidad por tabaquismo de su continente.
¿Su secreto? Su parlamento modificó el objetivo de su estrategia nacional: en lugar de disminuir el consumo del cigarro, se enfocó en reducir el daño médico y social causado por los productos del tabaco y la nicotina.
Este objetivo fue alcanzado al sustituir el cigarro por productos sin humo, principalmente snus (producto de tabaco húmedo sin humo) y bolsas de nicotina.
Pero Suecia no es el único caso, en el Reino Unido la prevalencia de fumadores ha caído a cerca del 13 por ciento, y en Noruega ha disminuido a niveles cercanos al 7 por ciento, en ambos casos tras el mayor uso de alternativas sin combustión.
De hecho, en enero de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorizó la comercialización de 20 presentaciones de bolsas de nicotina tras concluir que contienen cantidades sustancialmente menores de componentes dañinos que los cigarros.
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