Un viaje de 90 minutos: dónde comer en CDMX una cena inmersiva de Alicia en el País de las Maravillas
Sigue al conejo blanco hasta la Roma Norte y vive una experiencia donde la alta cocina se fusiona con proyecciones y sonidos que te harán dudar de la realidad en un festín sensorial único.

¿Alguna vez has deseado caer por la madriguera del conejo? En el corazón de la Ciudad de México, específicamente en la colonia Roma Norte, surgió una propuesta que rompe con todos los esquemas de la gastronomía tradicional. Se trata de Sensory Feast, una cena inmersiva inspirada en el universo de ‘Alicia en el País de las Maravillas’ que se lleva a cabo en la icónica La Teatrería. Esta experiencia propone un viaje de 90 minutos donde la comida deja de ser el único protagonista para compartir el escenario con la tecnología de vanguardia.
La magia de Lewis Carroll llega a tu mesa
El concepto se basa en lo sensorial y la estimulación visual simultánea. Mientras degustas platillos de alta cocina, la mesa y las paredes cobran vida mediante proyecciones de luces y sonidos envolventes que te transportan a los escenarios más emblemáticos del cuento, desde el jardín de flores cantantes hasta la caótica fiesta del té. Es el plan perfecto para los melómanos y entusiastas de la buena mesa que buscan algo más que una simple cena; es una inmersión profunda en la imaginación que redefine la forma de consumir cultura en la capital.
Detalles de este festín de maravilla
Si estás listo para vivir esta aventura inmersiva, esto es lo que debes tomar en cuenta para asegurar tu lugar en el País de las Maravillas:
- Aforo íntimo: Al igual que otras experiencias en La Teatrería, el cupo es limitado para garantizar una atmósfera personalizada y mágica durante toda la función.
- Alta gastronomía: El menú está diseñado para que cada bocado coincida con los estímulos visuales, creando una sinergia entre el sabor y la imagen mental que se proyecta.
- Boletos digitales: Las entradas se gestionan exclusivamente en línea y suelen agotarse con días de anticipación debido a la alta demanda de este tipo de eventos sensoriales en la CDMX.
- Puntualidad estricta: Al ser un espectáculo coordinado con tiempos precisos, no se permite el ingreso una vez que las proyecciones han comenzado para no romper el ambiente de trance colectivo.
Sensory Feast no es sólo una comida; es un ejercicio de apreciación artística donde al apagar el mundo exterior, se enciende la fantasía. Es una parada obligatoria para quienes desean entender el verdadero alcance del arte inmersivo en la gastronomía mexicana.
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