Qué hacer si tu perro tiene una herida con sangrado abundante, según veterinario
Si tu perro sufre una herida, un veterinario explica los pasos clave para actuar con calma y evitar complicaciones antes de llegar a la clínica.

Cuando un perro se lastima y presenta una herida con sangrado abundante, los primeros minutos son cruciales. Una caída, un accidente o incluso una pelea pueden causar lesiones que, si no se atienden correctamente, derivan en infecciones o hemorragias peligrosas. Saber qué hacer antes de llegar al veterinario puede salvar la vida de tu mascota.
Mantén la calma y evalúa la situación
Lo más importante es no entrar en pánico. Los especialistas señalan que el miedo o el dolor pueden hacer que el animal reaccione de forma agresiva. “El dolor y el miedo pueden hacer que la mascota se vuelva agresiva, incluso con su propio cuidador”, explican los veterinarios. Por eso, antes de tocar la herida, hay que acercarse despacio y hablarle con tono tranquilo.
Si el sangrado es abundante, lo primero es detenerlo. Los veterinarios recomiendan aplicar presión directa con una gasa estéril o, en su defecto, con una prenda limpia. Esta presión debe mantenerse por al menos diez minutos. Nunca uses algodón, ya que puede dejar residuos dentro de la herida.
Primeros auxilios básicos para tu perro
Si la hemorragia no se detiene, puede colocarse un vendaje de presión, pero sin apretarlo demasiado: debe poder deslizarse un dedo debajo. En caso de que haya un objeto clavado, no intentes retirarlo, ya que esto podría empeorar la lesión o causar una hemorragia más grave.
Cuando el sangrado está controlado, llega el momento de limpiar. Los veterinarios recomiendan:
- Lavarse bien las manos o usar guantes.
- Recortar el pelo alrededor de la herida.
- Enjuagar con agua tibia y jabón de clorhexidina.
- Secar con una toalla limpia y aplicar una capa delgada de crema antibiótica.
Evita usar alcohol o agua oxigenada, ya que pueden irritar la piel y retrasar la cicatrización.
Cuándo acudir al veterinario
Aunque la herida parezca leve, la visita al veterinario es indispensable. “Aunque la herida parezca leve, es necesario un examen profesional para descartar infecciones o lesiones internas”, destacan los expertos. El médico podría necesitar radiografías o análisis para determinar si hay daño profundo o riesgo de infección.
Si la herida mide menos de cinco centímetros, una buena limpieza y desinfección pueden bastar, pero siempre con seguimiento profesional. Además, coloca un collar isabelino para evitar que el perro lama o muerda la zona afectada.
Saber actuar con empatía y cuidado no sólo protege su salud física, sino que también le transmite seguridad en momentos de miedo o dolor. En palabras de los veterinarios, “la calma del dueño muchas veces es el mejor analgésico para el animal”.
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