Etóloga comparte los 5 mejores ejercicios para perros nerviosos
¿Tu "lomito" parece tener energía infinita, ladra por todo o destroza cosas por ansiedad? Una experta en comportamiento animal revela que cansarlos físicamente no es la única solución. Checa estas 5 técnicas para darles paz mental.

Tener un perro nervioso o hiperactivo en casa puede ser un reto agotador. Muchos dueños cometen el error de pensar que la única solución es sacarlos a correr al parque hasta que caigan rendidos. Sin embargo, los etólogos (los psicólogos del mundo animal) advierten que el ejercicio físico excesivo, si no se equilibra, a veces puede sobreestimularlos aún más.
La clave para un perro equilibrado no es solo cansar sus patas, sino fundamentalmente "cansar" su mente. Una mente ocupada es una mente tranquila. Según especialistas en comportamiento canino, incorporar rutinas que desafíen su olfato, su concentración y su conciencia corporal es mucho más efectivo para reducir la ansiedad que lanzarles la pelota mil veces.
Los 5 imprescindibles para calmar a tu perro
- El juego del "sembrado" (Poder olfativo): Es el ejercicio más natural y relajante. Consiste en esparcir trocitos pequeños de premios o su propia croqueta en el pasto alto o en una "alfombra olfativa" dentro de casa. Deja que use su nariz para rastrear cada bocado. El acto de olfatear intensamente reduce su ritmo cardíaco y los calma.
- Juguetes interactivos (Desafío mental): Olvida el plato aburrido. Usa juguetes rellenables (tipo Kong) o tableros de rompecabezas para perros. Rellénalos con comida húmeda o premios y, si puedes, congélalos. El perro tendrá que pensar y trabajar pacientemente para sacar su comida, lo que libera endorfinas relajantes.
- Ejercicios de propiocepción (Conciencia corporal): Suena técnico, pero es sencillo. Haz que tu perro camine muy lentamente sobre superficies inestables, como un colchón inflable, cojines en el suelo o una escalera horizontal. Esto lo obliga a concentrarse al máximo en cada paso que da, aumentando su seguridad y gastando mucha energía mental.
- Habilidades caninas (Trucos nuevos): Dedica 10 o 15 minutos al día a enseñarle comandos nuevos ("dar la pata", "girar", "quedarse quieto") usando siempre refuerzo positivo. El esfuerzo cognitivo de aprender y complacerte lo dejará felizmente agotado.
- Caricias de calma (El toque final): No todas las caricias relajan; las palmaditas rápidas excitan. Para calmarlo, usa movimientos largos, lentos y con una presión firme a lo largo de su columna o en el pecho, como si fuera un masaje. Esto ayuda a bajar sus niveles de cortisol.
La constancia es clave
No necesitas horas; con sesiones cortas de 15 minutos diarios de estimulación mental, transformarás la energía de tu perro, logrando una convivencia más pacífica y feliz para ambos.
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