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Miles Davis y Kind of Blue: el abril que cambió el jazz para siempre

El 22 de abril, en 30th Street Studio se gestó esta genialidad.

En solo dos sesiones, Miles Davis grabó el mejor disco de jazz hasta la fecha.
En solo dos sesiones, Miles Davis grabó el mejor disco de jazz hasta la fecha.

Miles Davis, es no solo uno de los mejores trompetistas y compositores que ha tenido la historia del Jazz, sino uno de los mayores ejemplos de resiliencia y adaptabilidad que solo un artista integral o completo (como prefieran llamarle) es capaz de no únicamente transitar, sino de encontrar en ello, la forma de crear lo imperecedero.

Miles nació en Illinois, Estados Unidos, en 1926, el 26 de mayo para ser preciso, como segundo de los tres hijos que tuvieron el cirujano odontólogo, propietario de un rancho, Miles Davis y Cleota Henry.

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Crédito: especial, con imágenes de internet

Al progreso y reconocimiento del médico, acompañó la oportunidad de mudarse a a la zona este de San Luis, Missouri y, a los 10 años, inició su preparación musical, bajo el deseo materno de que fuera violinista clásico pero, en su décimo tercer cumpleaños, su padre le regaló una trompeta, e inició a tomar clases con Elwoon Buchanan, trompetista reconocido localmente, además de profesor de bachillerato.

Tan solo tres años después, Davis inició con sus pininos públicos, a la vez de acudir a la mayor cantidad posible de conciertos de figuras locales como el trompetista de jazz louisiano Clark Terry.

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Crédito: especial, con imágenes de internet

Su dedicación y habilidades y el instrumento de viento como carta de presentación, le llevaron a ingresar al afamado conservatorio ‘Juilliard School’ de Nueva York, donde aprendió del academicismo en la construcción musical pero, a los 18 años de edad, su desenvolvimiento y calidad interpretativa, le permitieron integrarse a la Billy Eckstine Big Band como trompetista sustituto, “para una temporada de dos semanas en el Rivera Club de St. Louis”.

(NOTA: ESTA AGRUPACIÓN, NOMÁS TENÍA EN SU ALINEACIÓN A LOS MAESTROS DE LA TROMPETA Y EL SAX DIZZY GILLESPIE Y CHARLIE PARKER, ADEMÁS DE LA CADENCIOSA BATERÍA DE ART BLAKEY, Y LA INIGUALABLE VOZ DE SARAH VAUGHAM)

Con este destacado conjunto de innovadores del naciente Bebop (que surgió como alternativa al swing centrada en la escucha, no en el baile), Miles descubrió la puerta de entrada para iniciar una de las carreras musicales más sobresalientes de la historia…

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Crédito: especial, con imágenes de internet

Davis era un individuo muy temperamental y explosivo, circunstancia que, junto a un desafortunado abuso de heroína y cocaína, le ocasionaron múltiples problemas de todo tipo, incluso de salud.

Ejemplo de ello fue el “incidente” que le afectó y dejó con el tono áspero y susurrante de voz que le caracterizaron…

En octubre de 1955, fue (dicen que apremiantemente) intervenido de la garganta, para extirparle unos pólipos que le encontraron en las cuerdas vocales. La intervención fue exitosa, y los médicos le indicaron que guardara absoluto silencio (no hablara) durante 10 días, para permitir que sanara adecuadamente.

Siendo como un cerillo: siempre listo y, peor aún, dispuesto a encenderse a la menor provocación, y a solo unas horas de haber salido de cirugía, tuvo una intensa discusión con el representante de su disquera donde (como decía mi abuelita), le gritó “hasta de lo que se iba a morir”, lo que resultó en un daño permanente de sus cuerdas, y lo dejó con ese tono de voz áspero y suave que se volvió uno de sus sellos más característicos.

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Crédito: especial, con imágenes de internet

Peeero, tan solo cuatro años después de esta mala pasada de la vida, el 2 de marzo de 1959 para ser precisos, el Columbia 30th Street Studio de Nueva York fue testigo de una de las mayores expresiones de virtuosismo, sensibilidad, improvisación y genialidad que la música moderna ha tenido…

No muchos días antes, Miles se comunicó por teléfono con los maestros John Coltrane (saxofón tenor), Julian ‘Cannonball’ Adderley (saxofón alto), Bill Evans (piano), Paul Chambers (contrabajo), y Jimmy Cobb (batería) para, palabras más, palabras menos, decirles “quiero grabar un disco contigo, ¿te interesa?”, y ante la afirmativa, les hizo un somero esbozo somero de lo que esperaba.

La mañana del 2 de marzo se encontraron directo en el estudio (famoso por su excepcional acústica, ya que se trataba de una antigua iglesia ortodoxa adaptada) y, Miles siendo Miles, les entregó los bocetos de los cinco temas que contendría el álbum…

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Crédito: especial, con imágenes de internet

Dicha guía solo contenía escalas modales con sugerencias interpretativas y, ante el asombro de la banda, el genio trompetista les apremió a iniciar la grabación…

Sin ensayos previos, armados con la guia sonora, los instrumentos de cada uno y la dirección musical de Davis, iniciaron la primera de las dos sesiones en que se grabó el (re)conocido como mejor disco de jazz de la historia.

Y el 22 de abril siguiente, se hizo la segunda y última sesión de esta joya musical que no solo redefinió el jazz, sino que marcó un antes y un después en la cultura sonora del siglo XX.

“El sonido tiene que respirar, tiene que sentirse”, explicó Davis al definir su filosofía musical

El sexteto que hizo historia en una sola jornada

La alineación reunida por Davis es considerada una de las más influyentes de todos los tiempos.

“No había partituras completas, solo ideas; eso lo hizo único”, recordaron siempre los músicos

Cada uno de ellos, aportó una dimensión quasi mágica, donde Coltrane exploró con registros intensos; Evans regaló una cadencia que acaricia, Adderley abonó un registro bluesero, y Evans proveyó la sensibilidad armónica y, junto al plañir de la trompeta de Miles, definieron el inédito tono introspectivo que caracteriza al disco de jazz más vendido y escuchado de todos los tiempos.

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Crédito: especial, con imágenes de internet

(NOTA: LA MAYORÍA DE LAS CANCIONES QUEDARON EN UNA SOLA TOMA Y, EN LA SESIÓN FINAL, SE GRABARON “ALL BLUES” Y “FLAMENCO SKETCHES”, PIEZAS MAGISTRALES QUE REFLEJAN CLARAMENTE EL ESPÍRITU MODAL QUE DAVIS BUSCABA, CON MENOS ACORDES, Y MÁS LIBERTAD)

Un aniversario que resuena en la historia musical

Desde entonces, el 22 de abril representa el hito creativo que cambió la forma de concebir la música y la alejó de la complejidad, para entronarla en la intuición.

A 68 años de gestado, ‘A Kind of Blue’ se mantiene en el top del jazz y prevalece como referente ineludible para todos los géneros, además de ser uno de los mejores álbumes de todos los tiempos.

22 de abril: el día que redefinió la improvisación

Además, la grabación del 22 de abril de 1959 estableció un paradigma creativo, donde Davis apostó por el silencio, los espacios y la emoción como elementos centrales.

“La música está en las notas que no se tocan”, aseguraba

Albert Einstein, el científico más disruptivo que al menos yo he conocido, aseguraba que “locura es querer obtener resultados diferentes, haciendo lo mismo” y el trompetista que inició la aventura en Missouri, selló musicalmente esta sabia sentencia enel estudio neoyorkino.

Con ‘Kind of Blue’, Miles Davis transformó no solo el rumbo del jazz, sino de la música y el arte en general, y avaló la afirmación del físico relativista, al demostrar que en el más profundo de los conocimientos y dominios de un estilo, género, oficio o tema, siempre está la opción de mirar desde la otra cara de la moneda, y crear joyas inesperadas.

Periodista multiplataforma con más de 35 años de experiencia profesional en noticias. Soy experimentador de la comunicación social, especializado en temas políticos y un apasionado de la literatura, la música, la filosofía, el arte y las ciencias, lo que me ha vuelto un entusiasta generador de contenidos y contador de historias; además de experto certificado por la OPS/OMS en seguridad vial y movilidad infantil. Ver más


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