El pueblito mágico a dos horas de CDMX que atrae a los visitantes por sus edificaciones históricas y museos
Con su combinación de historia, cultura viva y naturaleza, se reafirma por qué este es uno de los Pueblos Mágicos más representativos de Tlaxcala.

Los Pueblos Mágicos de México se han convertido en una alternativa ideal para quienes buscan destinos con identidad propia, historia y costumbres que permanecen vigentes. En el estado de Tlaxcala, uno de los lugares que mejor representa ese espíritu es Huamantla, un Pueblo Mágico que combina arquitectura, patrimonio cultural y un entorno natural privilegiado a poca distancia de la Ciudad de México.
Ubicado en el corazón de Tlaxcala y a 2,400 metros sobre el nivel del mar, Huamantla forma parte del programa Pueblo Mágico desde 2007. Su nombre proviene del náhuatl y significa “lugar de abundancia de árboles”, una referencia directa al paisaje que lo rodea. Este destino destaca por su traza urbana, haciendas históricas y una arquitectura con influencia francesa que da personalidad a sus calles y plazas.
Uno de los mayores tesoros de este Pueblo Mágico es el Códice de Huamantla, considerado el más grande del mundo en su tipo y uno de los pocos documentos de origen otomí que se conservan. En el Palacio Municipal se resguarda una reproducción de esta pieza cartográfica e histórica que confirma la relevancia cultural del municipio dentro de Tlaxcala y del país.
Huamantla, el Pueblo Mágico de Tlaxcala donde la tradición sigue viva
La herencia religiosa también forma parte esencial del recorrido en este Pueblo Mágico. La Basílica de la Virgen de la Caridad, el Convento Franciscano y el Templo y Ex Convento de San Luis Obispo son paradas obligadas. A ello se suma el Museo Nacional del Títere Roseta Aranda (MUNATI), que rinde homenaje a una tradición titiritera profundamente arraigada en la identidad local, junto con el Museo Taurino y el Museo de la Ciudad.
Huamantla también comparte territorio con el Parque Nacional La Malinche, donde se encuentra uno de los volcanes más altos de México. Este espacio natural no solo ofrece rutas para senderismo y vistas panorámicas, sino que en la época prehispánica fue considerado un sitio sagrado vinculado a la lluvia.
Las celebraciones son otro de los grandes atractivos del Pueblo Mágico de Tlaxcala. En agosto se realiza la Fiesta de la Virgen de la Caridad, que incluye alfombras florales, serenatas, globos artesanales y la famosa “Noche que Nadie Duerme”, una tradición que convoca a miles de visitantes. En octubre, el Festival Internacional de Títeres Rosete Aranda proyecta a Huamantla a nivel nacional e internacional. La experiencia se completa con su gastronomía, donde los muéganos —dulces elaborados con piloncillo y anís— se han convertido en un símbolo regional. Con esta combinación de historia, cultura viva y naturaleza, Huamantla reafirma por qué es uno de los Pueblos Mágicos más representativos de Tlaxcala y un destino que ofrece mucho más de lo que se imagina a primera vista.
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