Día Mundial de la Radio, o el eco que universalizó las canciones mexicanas
Cada 13 de febrero se celebra el ‘Día Mundial de la Radio’, fecha que nos hace recordar la fuerza cultural que posee el medio que convirtió melodías locales en himnos globales.

A unos días de celebrarse ‘El Día Mundial de la Radio’, recordemos que fue declarado en 2011 por la UNESCO y un año después lo adoptó la ONU, en recuerdo y como homenaje de que, en 1946, el organismo creó la 'Radio de las Naciones Unidas'.
Las radiodifusoras y sus transmisiones, han sido uno de los motores más determinantes en y de la historia de la música…
Desde la época más luminosa de la radiodifusión, en las décadas de los 30, 40, 50, e incluso 60, las emisoras radiofónicas condujeron y definieron el gusto popular, y llevaron las voces y los ritmos más allá de cualquier frontera.
La radio en México
La historia de la radio en México, inició en septiembre de 1921, cuando los hermanos Pedro y Adolfo Gómez Fernández instalaron un equipó en el sótano del teatro Ideal, que estaba ubicado en la calle de Donceles número 8, en el centro de la CDMX (icónico centro cultural de los años 20’s donde se presentaban luminarias del momento y, tristemente, ahora hay un estacionamiento).
Desde este recinto, los sábados y domingos de 8:00 a 9:00 de la noche, programaban poetas declamadores y hacían comentarios, a la vez que transmitían música de la época, (principalmente cantada por la hija de Adolfo), este primigenio ejercicio, se mantuvo al aire del 27 de septiembre de 1921 hasta finales enero de 1922.
Aproximadamente a 900 kilómetros de la capital del país, el 27 de octubre de 1921, en Monterrey, Nuevo León, el científico, ingeniero e investigador, Constantino de Tárnava, lanzó TND (Tárnava Notre Dame), estación de radio que también estuvo al aire algunos meses y, como en el caso capitalino, su programación se componía de música y literatura poética.
Durante la década de los 30, surgieron estaciones que se convetirían en referentes, como la emisora de la fábrica de cigarrillos El Buen Tono, a la que le asignaron las siglas XEB. Estación que continúa al aire y es considerada la más antigua de México.
El 21 de octubre de 1931, tan solo un año después de que ‘la B Grande de México’ naciera, la visión de Don Rogerio Azcárraga dio vida, en el 970 de la Amplitud Modulada nacional, a la XEK, estación icónica que sentó las bases del Grupo Fórmula.
A partir de esa época, en México, un sinnúmero de temas populares alcanzaron fama internacional gracias a su difusión radiofónica y, con ello, las audiencias dentro y fuera de nuestras fronteras, adoptaron todas estas canciones como parte de su identidad.
El caso más emblemático que puede encontrarse, es el de “Bésame mucho”, de la ENORME pianista y compositora, además de orgullo nacional Consuelito Velázquez, canción que comenzó a escucharse en estaciones del (otrora) Distrito Federal a inicios de 1940, en poco tiempo brincó a los Estados Unidos y, de ahí, conquistó el mundo entero…
A través de estaciones fronterizas, el tema enamoró al público estadounidense y fue rápidamente adoptado por los soldados que regresaban a su país tras participar en batallas de la Segunda Guerra Mundial.
“La escribí sin haber besado nunca a nadie”, recordaba con ironía la autora
(DATO CURIOSO DEL AUTOR: La canción ha sido reinterpretada miles de veces y en más de 40 idiomas. Tiene sus versiones más icónicas en la voz de Frank Sinatra, Los Beatles, Ray Conniff, Chris Isaak, Andrea Bocelli y la francesa Dalida, además que sus cóvers en hebreo, e, incluso finés y vietnamita son imperdibles, por favor, no dejen de escucharlas.)
Otra historia radiofónica especialmente significativa es la de José Alfredo Jiménez.
Los temas de ‘el Hijo del Pueblo’, encontraron en la radio el vehículo ideal para que ‘El rey’ y ‘Si nos dejan’ recorrieran toda la América Latina y se consolidaran en el gusto popular.
Intérpretes y locutores de la región las repetían de forma regular en su programación, especialmente nocturna, lo que aumentó el gusto y las peticiones de reproducción especialmente en Colombia y Argentina.
“Yo no estudié música, la música la traigo adentro”, aseguraba
Y con esta contundente frase, José Alfredo resumía la relación que tenía con su obra, esencial y absolutamente popular, cuyas palabras reflejan su espíritu, e inspiración natural y autodidacta.
Ondas que cruzan fronteras
La UNESCO señala que la radio es uno de los medios con mayor alcance global, y destaca que tiene la virtud de llegar a comunidades donde otras tecnologías están limitadas.
“Su vigencia se sostiene en la cercanía con la audiencia y en su papel como difusora cultural”, señalan
Las ondas hertzianas son constructoras de la memoria colectiva y, en México, boleros, rancheras y baladas (además del rock) encontraron en el micrófono un puente hacia públicos que jamás habrían conocido esas historias de otra manera.
Por el momento, vamos a un corte ‘porque nos cae la guillotina’ y, ¡hasta la próxima entrega!
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Periodista multiplataforma con más de 35 años de experiencia profesional en noticias. Soy experimentador de la comunicación social, especializado en temas políticos y un apasionado de la literatura, la música, la filosofía, el arte y las ciencias, lo que me ha vuelto un entusiasta generador de contenidos y contador de historias; además de experto certificado por la OPS/OMS en seguridad vial y movilidad infantil. Ver más














