El método de los 10 minutos: la técnica más fácil para tener tu casa ordenada todo el día (y sin tanto esfuerzo)
Es una técnica que te ayudará a ahorrarte largas jornadas de limpieza y tendrás ordenado todo el día

Sin darnos cuenta, en muchas ocasiones el desorden se adueña de nuestra casa. Por lo cual es clave encontrar una técnica práctica y efectiva para mantener el orden, como es el método de los 10 minutos. Una estrategia que es muy efectiva para que los espacios de tu hogar estén limpios todo el día, y sin demasiado esfuerzo. Te contamos cómo llevarla a cabo.
¿En qué consiste el método de los 10 minutos?
La idea es simple: con un temporizador de 10 minutos, elige un espacio o zona de la casa (cocina, sala, baño, habitación) y dedica ese tiempo exclusivamente a ordenar, limpiar o desocupar esa área. No es limpieza profunda, sino intervención rápida que evita que el caos crezca.
También, existe otra versión muy parecida, que es el método “10-10 decluttering”, el cual sugiere que en 10 minutos saques 10 objetos de ese espacio. La eficacia radica en los resultados visibles en poco tiempo y en la constancia diaria.
Ventajas de implementar este método de limpieza
Asimismo, una de las ventajas más significativas de este método es que reduce la sensación de agobio. Hacer una tarea sencilla por pocos minutos ayuda a mantener espacios limpios sin posponerlo para un “gran día de limpieza”.
Además, esta técnica también evita que te desgastes físicamente. En lugar de enfrentar jornadas maratónicas de limpieza, repartes el trabajo en sesiones cortas y manejables, lo que favorece que el hábito se mantenga a largo plazo.
¿Qué más puedes hacer para mantener tu casa ordenada?
Además del método de los 10 minutos, existen hábitos sencillos que pueden transformar la rutina del hogar y mantener el orden de forma natural. Por ejemplo, cada vez que compres algo nuevo (ropa, utensilios o decoración), deshazte de un objeto similar que ya no uses. Así evitas acumular.
También, dedica 5 minutos antes de dormir a recoger lo que quedó fuera de lugar. Guardar los platos, doblar una manta o dejar despejada la mesa ayuda a comenzar el día con más calma. Por último, designa “zonas rápidas de orden”, lo cual puede ser una canasta en la sala o un cajón en la cocina. Eso puede servir para colocar objetos temporales que luego se reorganizan.
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Comunicóloga y redactora SEO. Me encanta escribir de todo un poco porque veo en ello la mejor forma de contar historias. Me gusta el pop de los 2000, el anime y el futbol. Ver más














