Crónica de un viaje al México antiguo, al de mitos y leyendas con la obra 'María, La Bruja Tlahuipochi'
Esta obra recrea una de las leyendas que seguro te contaban en la infancia: las brujas que se hacían bolas de fuego.

Mamá decía, cuando viajábamos en carretera, que pusiera atención porque se podían ver brujas convertidas en ‘bolas de fuego’. Trataba de quedarme despierto en las noches para atraparlas, pero el sueño siempre me vencía. Nunca le creí, pero las conocí y no fue de camino a la playa, fue en Xochimilco. ‘María. La bruja tlahuipochi’ me enseñó todo de ellas.
Era domingo a las 8 de la noche cuando Juana, una chismosa del pueblo, llegó por nosotros en trajinera. Sólo las luces de decenas de pequeñas velas iluminaban el ambiente. Apenas podías ver al de enfrente y así es como comenzaba esta obra de teatro que en realidad fue, un viaje al pasado.
Zarpamos y Juana nos comenzó a hacer plática. Mientras nos contaba que en su pueblo corría el rumor de que había una bruja que succionaba la sangre de niñas y niños, la trajinera nos sumergía en un Xochimilco que estaba pintado de blanco y negro.
Cada metro hacia adelante, era paradójicamente, un minuto hacia el pasado. Juana llevaba un vestido típico y nos cantaba con una pequeña guitarra. Hablaba con ese acento típico del interior del país que nos hacía sentir como si estuviéramos viviendo en carne propia una leyenda de esa de la que México está hecho.
Tras unos 15 minutos nos situamos en el México de 1940. Llegamos a una chinampa que tenía sobre su suelo al escenario de esta puesta en escena. Un panteón lleno de cempasúchil nos señaló el camino que, afortunadamente, todavía no era hacia Mictlán.
Un hombre vestido con el atuendo de guerrero mexica nos recibió con un ritual con incienso. Las bancas para nosotros los espectadores no se extendían en lo alto, sino a lo ancho para tener muy cerca a todos los intérpretes.
Un espectáculo de fuego nos recibió en la segunda llamada para ya no volver a ponernos de pie. ‘María. La bruja tlahuipochi’ comenzó con risas sobre la historia de amor de Santiago y María Guadalupe, dos jóvenes enamorados que vivían felices en un pueblito de Xochimilco, entre costumbres, pulques, tamales y un país que ya nos resulta ajeno.
María quedó huérfana a temprana edad. Parecía que su vida iba a ser normal: con hijos, esposo y una casita, sin mayores ambiciones; sin embargo, no sabía que los fantasmas de su pasado le tenían en una sopresa.
Efectivamente, como dijo Juana la chismosa, una Tlahuelpuchi (una criatura que se mueve entre las figuras de bruja y vampiro) acecha a su pueblito. De contarte más, te arruinaría la sorpresa, lo que pase en la obra desde este punto lo tendrás que descubrir tú.
Lo que sí puedes saber es que reímos, nos sorprendimos y al final, para procesar lo que habíamos visto, recibimos dos tamalitos de quelites con queso, un pan de muerto y café. Me sentía en un ‘chante’, como le decía la gente a su casa, propio de la región y donde nuestras ropas no encajaban. No éramos locales, éramos meros invitados.
Cerca de la media noche nuestra trajinera regresó por nosotros. Nos subimos y atrás dejamos a las brujas, a los mitos, a las leyendas. Volvimos sin Juana, sólo con la luz de la luna como nuestra protección. El embarcadero de Cuemanco fue nuestro portal entre presente y pasado. Mamá tenía razón: las brujas sí existen y Xochimilco me lo confirmó.
¿Por qué debes ver esta obra en Xochimilco?
Mila de Román es productora ejecutiva, lleva el manejo de iluminación, diseño de vestuario, escenografía y además, ella escribió la obra. Nadie mejor para decirte por qué debes acercarte a este proyecto que nace, precisamente, de la tradición oral y que verás del 17 de octubre al 16 de noviembre.
En charla con Radio Fórmula, contó que se inspiró de las leyendas que su abuela y bisabuela le contaban porque fueron parte de unos de los pueblos originarios de Xochimilco.
“Tratamos de atraer a la gente, acercarla a nuestra cultura, que en este caso, xochimilca, pero también a nuestras raíces desde la época prehispánica. Somos una mezcla de muchas cosas, y creo que es importante valorar cada una de esas mezclas de esos aspectos que nos hacen mexicanos, que no somos ni españoles ni mesoamericanos”, comentó.
Lucero Martínez también platicó con nosotros. Ella es coreógrafa, que con apenas 21 años se echó el reto de poner los movimientos que verás en la obra. Nos contó que trabajó mediante exploraciones guiadas, que son un proceso para poder llegar a lo colectivo, sin perder la esencia que tienen cada actor y bailarina.
La todavía estudiante del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBA) mencionó que en cada movimiento y cada danza buscó que se contará una historia. Ella, además, actuará en futuras funciones en el papel de bruja y para lograr un resultado orgánico se preguntó “¿Una bruja seduce?, ¿cómo llegan al clímax en un aquelarre?”. Ciertamente lo logró.
¿Cuánto cuesta ir a la obra de María. La bruja tlahuipochi?
El boleto general vale 1,199 pesos, pero la obra está en semanas de preventa así que te puedes ahorrar lo del taxi. Para las funciones de los días 17, 18, 19 de octubre y así como los 14, 15, 16 de noviembre, costarán 899 pesos.
Para los días 24, 25, 26 de octubre y 7, 8, 9 de noviembre valdrá 999 pesos. No hay zonas porque todo es entrada general sin asientos numerados. Si quieres tu boleto, puedes mandar un mensaje al WhatsApp 5547221813 o en labruja.boletopolis.com. La cita es cada función a las 7:45 en el Salón Michmani de Xochimilco.
¿Qué incluye el boleto de la obra?
- Viaje en trajinera por canales vírgenes de Xochimilco, ida y vuelta.
- Café de olla ilimitado, un pan de muerto y dos tamales.
- Espectáculo de Grupo Mez-Me. Música de Luis Pérez Ixoneztli y Paloma Coronado,
- Teatro, Danza, malabares con fuego, elementos visuales
Así que si no tienes planes para la mejor época del año, puedes ir a la obra 'María, La Bruja Tlahuipochi' para hacer un viaje a un México que ya nos resulta desconocido, el de mitos y leyendas.
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Es lo más importante de lo menos importante, pero el futbol es mi excusa favorita para ser feliz. Experto también en Fórmula 1. Ver más














