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El gobierno mexicano se apresta para aumentar el impuesto a las mercancías importadas por empresas paquetería mientras no excedan los 2 mil 500 dólares, pasando del 19 por ciento al 33.5 por ciento. La iniciativa entrará en vigor a partir del 15 de agosto de 2025.
Este impuesto afectará, principalmente, a importaciones provenientes de países como China y a empresas de e-commerce como Shein o Temu. Esta resolución publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) también contempla un gravamen para pedidos desde Estados Unidos y Canadá, que son socios del T-MEC de México.
Las plataformas de comercio electrónico capturan la atención de miles de usuarios y compradores, que muestran la compra de sus mercancias inundando las redes sociales para exhibir prendas y objetos adquiridos a precios bajos. Sin embargo, esto concluirá con el aumento de impuesto a compras internacionales.
La medida publicada en el DOF de madrugada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), entrará en vigor el proximo 15 de agosto, sin diálogo previo ni plazo de transición.
Lo más alarmante es que este aumento de impuestos es que las lataformas de comercio electrónico serán afectadas, pero quienes realmente sufrirán más y pagarán el precio serán los consumidores de menores ingresos finales.
De acuerdo con diversas fuentes, revelaron que esta decisión se debe a la urgencia de recaudar fondos para diversos proyectos que tiene en puerta. El gobierno mexicano se quedó sin dinero tras proyectos costosos y sin retorno económico como el Tren Maya, el Aeropuerto, la Aerolínea del Ejército y las Farmacias del Bienestar.
Sin aviso, sin consulta y sin considerar al pueblo de México, la actual administración implementó esta medida. Ahora todo lo que se compre en línea desde el extranjero saldrá mucho más caro.
¿Dónde quedaron las promesas de apoyar a los emprendedores y digitalizar la economía? Ahora, los que menos tienen serán los más afectados. Algunos usuarios que ya conocen la medida protestaron en sus redes sociales.
"El gobierno impuso un arancel del 33.5% a compras por internet. Fue de madrugada, sin avisar, sin consultar. ¿El motivo? Se les acabó el dinero… y ahora el pueblo paga sus caprichos: tren, aeropuerto, aerolínea, farmacias", refiere un internauta.
"Dijeron que apoyarían el emprendimiento. Dijeron que impulsarían la digitalización. Dijeron que ayudarían al que menos tiene. Pero hoy, le meten un impuesto del 33.5% a las compras en línea. El discurso se cayó. El pueblo paga", dice otra persona preocupada por la situación.
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