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En el marco del Día Internacional de la Mujer, más de mil mujeres se reunieron este 8 de marzo en las escalinatas del museo frente a la Universidad de Sonora para alzar la voz contra la violencia de género y exigir justicia para las víctimas de feminicidio y desaparición.
Entre pañuelos morados, carteles, lonas, sahumerios y piezas de arte bordado, las asistentes comenzaron a concentrarse bajo el sol para acompañarse en una jornada de memoria, denuncia y resistencia. Durante la marcha se escucharon consignas y cantos que exigían justicia para mujeres y niñas violentadas, desaparecidas y asesinadas.
En el lugar también participaron diversos colectivos feministas. Uno de ellos fue Las Copechis, quienes a través de paños bordados difunden información sobre leyes para erradicar la violencia contra las mujeres. Además, impulsan talleres de bordado como una forma de expresión, acompañamiento y de amor propio entre mujeres.
�� “Las Copechis” se preparan para la marcha del 8M en Hermosillo
Integrantes del colectivo Las Copechis se reúnen en las escalinatas de la Universidad de Sonora para bordar sus propias pañoletas previo al inicio de la marcha del 8M en Hermosillo, invitando a quienes llegan a… pic.twitter.com/I6XlSHPwXi— Radio Fórmula Sonora (@rfsonora) March 8, 2026
La marcha del 8 de marzo busca visibilizar problemáticas que continúan afectando a las mujeres en México, como la brecha salarial y el trabajo doméstico. De acuerdo con datos de OXFAM, las mujeres ganan en promedio 19.9 % menos que los hombres, incluso cuando realizan el mismo trabajo.
Asimismo, las labores de cuidado como la atención de infancias, personas enfermas o adultas mayores siguen recayendo principalmente en mujeres como parte de un estereotipo.
Las asistentes señalaron que marchar cada 8 de marzo representa una forma de expresar el hartazgo colectivo ante la violencia y las desigualdades que persisten. También recordaron a las víctimas de feminicidio y a las mujeres desaparecidas, reafirmando la exigencia de justicia.
En México, señalaron, ser mujer implica resistir ante la violencia y la falta de respuestas por parte de las autoridades. Las mujeres avanzan juntas, la marcha continúa. El mensaje es claro: no están solas y no dejarán de alzar la voz hasta que ninguna mujer falte y todas puedan regresar a casa.
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