SEP rechaza estas 3 colaciones entre comidas: parecen saludables pero no lo son
Aunque se presentan como opciones ligeras, la SEP desaconseja tres colaciones comunes por su alto contenido de azúcar y bajo valor nutricional.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha emitido nuevas recomendaciones sobre las colaciones que se consumen entre comidas, especialmente en el entorno escolar. Aunque muchas personas consideran que ciertos alimentos son saludables por su apariencia o sabor suave, la realidad nutricional puede ser muy distinta. En su última revisión de lineamientos alimentarios, la SEP identificó tres productos que, aunque populares, no cumplen con los criterios de una alimentación equilibrada.
Entre las colaciones que la SEP desaconseja se encuentran las frutas en almíbar, los flanes y las donas. Estos alimentos, aunque pueden parecer inofensivos o incluso nutritivos, contienen altos niveles de azúcares añadidos, grasas saturadas y calorías vacías. Su consumo frecuente puede contribuir al sobrepeso infantil, la fatiga y la falta de concentración en el aula.
¿Por qué no son recomendables estas colaciones?
Las frutas en almíbar, por ejemplo, suelen estar conservadas en jarabes azucarados que duplican o triplican su contenido calórico en comparación con la fruta fresca. Aunque mantienen parte de sus vitaminas, pierden fibra y ganan azúcares simples que elevan rápidamente la glucosa en sangre. Esto puede provocar picos de energía seguidos de caídas bruscas, afectando el rendimiento escolar.
Los flanes, por su parte, contienen grandes cantidades de azúcar refinada y grasas, especialmente si son industriales. Aunque aportan algo de calcio por su base láctea, su valor nutricional se ve opacado por los aditivos y conservantes. Las donas, finalmente, son uno de los productos más cuestionados: fritas, cubiertas de glaseado y con escaso aporte de nutrientes esenciales, son una bomba calórica disfrazada de snack.
Alternativas saludables que sí recomienda la SEP
Frente a estas opciones poco recomendables, la SEP sugiere incorporar colaciones que realmente beneficien al organismo. Entre las más destacadas están las alegrías de amaranto, el yogurt natural (preferentemente sin azúcar) con fruta fresca, las pasitas y la manzana con canela. Estos alimentos no solo aportan energía sostenida, sino también fibra, antioxidantes y proteínas.
Además, estas colaciones ayudan a mantener la saciedad entre comidas principales, evitando el picoteo constante de productos ultraprocesados. También favorecen la concentración y el buen humor, dos factores clave en el entorno escolar y laboral.
Cómo elegir colaciones inteligentes para el día a día
A la hora de seleccionar una colación, es importante leer las etiquetas y evitar productos con ingredientes como jarabe de maíz de alta fructosa, grasas trans o colorantes artificiales. Optar por alimentos frescos, mínimamente procesados y con bajo contenido de azúcar es una regla de oro. También es útil planificar con antelación y llevar opciones saludables desde casa.
La educación alimentaria es una herramienta poderosa para prevenir enfermedades crónicas y fomentar hábitos saludables desde la infancia. Por eso, la SEP insiste en que tanto padres como docentes se involucren en la promoción de una alimentación consciente.
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