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La Muralla de la FGR: así es la escuela para agentes que está en la antigua hacienda de un narco

En Querétaro, una antigua propiedad ligada al narcotráfico se transformó en uno de los centros más importantes de formación criminal en México. Así opera “La Muralla”, donde se preparan agentes de la FGR.

La Muralla, bajo la lupa / FGR
La Muralla, bajo la lupa / FGR

Entre muros imponentes y vigilancia permanente, “La Muralla” se ha convertido en un sitio clave para la formación de agentes de investigación en México. Ubicado en el municipio de San Juan del Río, Querétaro, este complejo de alta seguridad es hoy un centro de capacitación para quienes integran las filas de la Fiscalía General de la República (FGR).

Lo que alguna vez fue un rancho vinculado al narcotráfico, ahora funciona como un espacio estratégico donde se entrenan ministerios públicos, peritos, policías de investigación y analistas criminales, en un entorno diseñado para simular escenarios reales.

De rancho de narco a centro de élite de la FGR

El complejo conocido como “La Muralla” ocupa una superficie de 14 hectáreas y fue adaptado como Instituto de Formación Profesional Ministerial, Policial y Pericial desde 2014, con una inversión de más de 325 millones de pesos. Su infraestructura permite albergar a más de 400 alumnos, quienes permanecen internos durante su proceso de formación.

En este espacio se imparten más de 20 especialidades relacionadas con investigación criminal, derecho penal, análisis forense y atención a víctimas. La preparación combina formación académica con entrenamiento físico y táctico, impartido tanto por especialistas como por personal con experiencia en seguridad.

Así entrenan a los futuros agentes

Uno de los elementos más destacados del lugar es una ciudad simulada construida especialmente para recrear operativos reales. En este entorno, los alumnos enfrentan escenarios como detenciones de alto riesgo, rescate de víctimas o intervenciones contra grupos criminales.

Además, el complejo cuenta con aulas especializadas, laboratorios forenses, salas de juicios orales, dormitorios, áreas deportivas e incluso instalaciones médicas, lo que permite una preparación integral dentro del mismo sitio.

El pasado oscuro de “La Muralla”

Antes de convertirse en un centro de formación, este lugar perteneció a Harold Mauricio Poveda Ortega, narcotraficante colombiano, vinculado a redes internacionales de tráfico de droga y a grupos criminales en México. El rancho fue asegurado por autoridades federales en 2008 y posteriormente pasó a manos del Estado.

Durante su etapa como propiedad privada, el sitio funcionaba como residencia de lujo e incluía instalaciones poco comunes, como un zoológico con animales exóticos. Tras su incautación y abandono legal, el predio fue transferido al gobierno federal y reconvertido en un espacio para fortalecer las capacidades de investigación y combate al crimen.

Hoy, “La Muralla” está bajo la lupa. Aunque representa un símbolo de transformación, al pasar de enclave del narcotráfico a centro estratégico para la formación de quienes buscan combatirlo, la difusión de videos en los que se observa a alumnos presuntamente alcoholizados desató una fuerte polémica. El Instituto dispone de 219 habitaciones y puede albergar a más de 400 estudiantes bajo un esquema de internado, por lo que los cursantes permanecen en sus instalaciones de domingo a viernes.

Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más


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