La caída de 'El Mencho': ¿Qué dice el Salmo 91 que fue hallado en su última guarida?
En una hoja cuidada, recortada prolijamente y con una letra clara, Nemesio Oseguera guardaba este verso bíblico.

Luego de la revisión de la lujosa casa en que El Mencho pasó sus últimos días, una de las cosas que más llamó la atención es una hoja que estaba encima de uno de los muebles de Nemesio Oseguera Cervantes, en ella está escrito el Salmo 91, considerada en el catolicismo como una de las oraciones de protección más poderosas.
La hoja hallada en la última guarida del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es de un cuaderno de la marca Kiut, tiene estrellas, detalles en color rosa y fue cortada con cuidado de no cortar las estrellas ni lo que está escrito a mano.
El significado del Salmo 91, oración bíblica para la protección
Está fechada el 25 de enero del 2026 y ya por el título se puede saber que lo que está ahí plasmado es el Salmo 91, una oración de la Biblia completamente legible gracias al cuidado con el que se escribió.
Este Salmo en particular habla sobre la protección, tanto espiritual como de peligros físicos. Hay quienes la consideran la protección a todo mal.
Comienza hablando sobre la devoción a Dios para tener su protección, sigue con un verso en el que asegura que, aunque mueran miles de personas alrededor, quien tenga fe en Dios estará libre de peligro.
El Salmo 91 asegura el bien en todo momento para el fiel, incluso menciona que su vida será tan larga que podrá ver la salvación.
El fragmento del Salmo 91 hallado en la última guarida de El Mencho
Lo que El Mencho tenía en su casa no es el Salmo completo, es sólo un fragmento. Esto es todo lo que dice la hoja hallada:
Mi amparo, mi refugio, mi dios. En quien yo pongo mi confianza, el lo librará del lazo cazador y del azote de la desgracia, lo cubrirá con sus plumas y hallará bajo sus alas un refugio.
Aunque caigan mil hombres a su lado y diez mil a su derecha, usted estará fuera de peligro. Su lealtad será su escudo y amargura.
La desgracia no lo alcanzará ni la plaga, se acercará a su tienda pues a los ángeles les ha ordenado que lo escolten en todos sus caminos.
En sus manos lo habrán de sostener, para que no tropiece su pie en alguna piedra.
Andará sobre víboras y leones y pisará cachorros y dragones. Alargaré sus días como lo desea y haré que pueda ver mi salvación. Amén.
En la lujosa guarida del Mencho también se encontró un pequeño altar con santos —principalmente San Judas Tadeo—, vírgenes y veladoras.
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Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Escribo de programas sociales, política y estilo de vida. Ver más














