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El estado de Durango enfrenta afectaciones en distintos caminos tras los recientes derrumbes provocados por las lluvias. Por instrucción del gobernador Esteban Villegas Villarreal, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SECOPE) mantiene trabajos en zonas críticas como Tamazula, Canelas y Otáez, con el objetivo de asegurar que las comunidades no queden incomunicadas.
La titular de SECOPE, Ana Rosa Hernández Rentería, detalló que se utiliza toda la maquinaria disponible para retirar rocas y habilitar nuevamente la circulación en la ruta Tamazula–Canelas–Otáez, una de las más afectadas por las precipitaciones.
Villegas instruyó a mantener una coordinación directa con los alcaldes, sin distinción política, a fin de garantizar atención inmediata ante cualquier emergencia. Hernández Rentería destacó que la inestabilidad de los taludes en la región de las Quebradas es un desafío permanente debido al tipo de terreno, por lo que será clave sostener la presencia de maquinaria y personal en la zona.
Además, reiteró que el trabajo conjunto con las comunidades permite atender cada reporte de manera oportuna, brindando seguridad a los habitantes que dependen de estas vías para su movilidad.
La SECOPE informó que se están recabando reportes de todas las áreas afectadas para integrar un “atlas carretero”, con el cual se podrán planificar acciones de conservación y atender los puntos más críticos de la red vial.
Finalmente, el Gobierno de Durango aseguró que el monitoreo continuará mientras persistan las lluvias, con el compromiso de reforzar la infraestructura carretera y evitar mayores daños en las comunidades de difícil acceso.
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