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En días recientes, la historia de Cristopher ‘N’, alias ‘El Cachetes’, ha vuelto a ser tendencia luego de que fue asesinado en 2023, cuando apenas tenía 15 años. A este menor de edad se le relacionó con un grupo del crimen organizado dedicado al tráfico de drogas, homicidio y extorsión… pero no ha sido el único.
Uno de los primeros casos conocidos fue el de ‘El Ivancito’, quien en 2007, cuando apenas tenía 17 años, asesinó a por lo menos seis personas en Iztapalapa (CDMX). Aunque se cree que estuvo relacionado con al menos 19 asesinatos; fue recluido durante cinco años y liberado en 2012.
En enero de 2013, la entonces Procuraduría General de Justica del Distrito Federal volvió a capturarlo, ya que de nueva cuenta se le relacionó con un homicidio. A partir de entonces se encuentra bajo custodia de las autoridades del Reclusorio Sur.
En 2010, un adolescente de apenas 14 años de edad fue detenido por agentes federales, debido a que se le acusó de servir como sicario y cobrar a cambio de varios asesinatos: era Edgar Jiménez, alias ‘El Ponchis', quien se declaró culpable por torturar y asesinar a por lo menos cuatro personas.
De acuerdo con testimonios e investigaciones, ‘El Ponchis’ empezó a ejecutar personas cuando sólo tenía 11 años de edad, bajo las órdenes del Cártel del Pacífico Sur. En noviembre de 2013, el joven fue enviado a los Estados Unidos, donde quedó bajo tutela de las autoridades.
Otro llamado ‘niño sicario’ fue ‘El Ramoncito’, quien fue asesinado en calles de la alcaldía Iztapalapa durante octubre de 2017. No obstante, este menor empezó a ser conocido en 2014, cuando tenía 16 años y ya era acusado de perpetrar varios crímenes.
El joven, quien fue reclutado por el Cártel de Tláhuac, fue sentenciado a cinco años de prisión en 2014 a causa de un par de homicidios, pero recuperó su libertad de manera anticipada. Se cree que fue asesinado por los mismos miembros del cártel, ya que era de las personas que custodiaba la casa de José de Jesús Pérez Luna, alias ‘El Ojos’, cuando fue abatido en julio de 2017.
Existen factores que lleva a los menores de edad a ser reclutados por el crimen organizado, entre los que se encuentran la pobreza y marginalidad, además de que muchas familias crecen en entornos de violencia, por ejemplo: ‘El Ivancito' vivió en El Hoyo, una de las zonas con mayor marginación en Iztapalapa.
La deserción escolar y la falta de servicios para su desarrollo por parte del Estado son algunos de los otros factores que los lleva a unirse a estos grupos, de acuerdo con Mónica González, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como especialista en derechos de niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, los menores de edad se ven atraídos por la creencia de mejorar su situación económica y adquirir un “estatus” dentro de una organización criminal, de acuerdo con el reporte ‘La infancia: objetivo de grupos criminales’, que fue elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).
No siempre los menores de edad acceden a formar parte de estos grupos criminales y muchos son víctimas de reclutamiento forzado, una problemática que también señala el informe de la Redim. Un testimonio señaló que el Cártel de Juárez suele reclutar menores de edad en contra de su voluntad.
Con frecuencia, grupos delictivos asociados al crimen organizado ejercen igualmente un reclutamiento forzado en comunidades, barrios y colonias donde se llevan a personas contra su voluntad", refiere la persona, quien estuvo al menos 10 años vinculados a dicho grupo criminal.
De igual modo, los menores terminan siendo reclutados por el crimen organizado a causa del abandono de los padres o que han sufrido abusos desde su temprana infancia. La llamada narcocultura también es uno de los factores mencionados por la ONG.
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