Maduro al banquillo: así ha cambiado la vida en Venezuela tras la caída del expresidente
La captura del expresidente Nicolás Maduro marcó un punto de quiebre en Venezuela, pero el país sigue entre la esperanza, la incertidumbre y una crisis que no termina.

Han pasado tres meses desde que Nicolás Maduro fue capturado por Estados Unidos (EU) por órdenes de Donald Trump y posteriormente trasladado a un centro de reclusión en Brooklyn, Nueva York. Desde entonces, su ausencia ha abierto un escenario inédito en Venezuela, donde el poder intenta reorganizarse mientras crece la incertidumbre sobre el rumbo del país.
De acuerdo con la investigación de la periodista Mafe Martínez para El País, el caso no solo ha impactado en el ámbito político, sino también en la vida cotidiana de los venezolanos, que hoy observan cambios graduales en medio de tensiones.
El chavismo intenta sostener la figura de Maduro
Tras la salida del exmandatario, el gobierno encabezado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha desplegado una estrategia para mantener vigente su imagen. En distintas ciudades del país han aparecido vallas con retratos de Maduro y su esposa Cilia Flores, acompañadas del mensaje “los queremos de vuelta”.
Esta narrativa también se ha trasladado a redes sociales mediante la campaña #LosQueremosDeVuelta, donde se impulsa la idea de que el exlíder venezolano es un “prisionero de guerra” en Estados Unidos.
Sin embargo, este respaldo no ha logrado movilizar a algunos sectores de la población. A diferencia de otros momentos, las expresiones populares en su favor prácticamente han desaparecido, según El País, reflejando un cambio en el ánimo social.
En este contexto, voces como la del periodista Boris Muñoz, consultado por El País, señalan que se abre una oportunidad política clave, especialmente para exigir un calendario electoral que permita definir el futuro del país.
Maduro en prisión y un país bajo presión política
Mientras tanto, Maduro permanece recluido en una cárcel de máxima seguridad en Brooklyn, donde vive en una celda de apenas dos por tres metros, con condiciones similares a las del resto de los internos y con tiempo limitado fuera de su espacio.
Su defensa está en manos de un abogado penalista reconocido, Terry Pollack, aunque enfrenta complicaciones debido a la falta de recursos. El propio exmandatario ha denunciado que no cuenta con dinero para cubrir sus gastos legales, mientras que su equipo acusa trabas para acceder a fondos del gobierno venezolano.
En el plano político, la ausencia del presidente tiene un límite legal. Según lo establecido, un mandatario puede ausentarse hasta por 180 días, por lo que el 2 de julio se perfila como una fecha clave para que Caracas defina quién asumirá el control del país.
Finalmente, en paralelo, comienzan a registrarse movimientos dentro de Venezuela: han regresado las protestas sociales de trabajadores públicos, se observa mayor actividad informativa en espacios oficiales y el país ha retomado el envío de petróleo hacia Estados Unidos.
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más













