De Marcial Maciel a Jeffrey Epstein: cinco depredadores, el mismo patrón de poder y silencio
Cinco historias distintas que comparten un mismo hilo conductor: poder sin límites, abuso sexual sistemático, silencio político e institucional y víctimas ignoradas o desacreditadas durante años.

No eran hombres desconocidos ni figuras oscuras moviéndose en las sombras. Eran hombres aplaudidos, influyentes, rodeados de prestigio. En los últimos días, el millonario Jeffrey Epstein, ha acaparado la atención internacional por sus escándalos de índole sexual, pero no fue el único.
Hay otros nombres: uno predicaba desde el púlpito; otro sanaba cuerpos en el alto rendimiento; alguien más movía los hilos del éxito en Hollywood. Distintos mundos. El mismo patrón. En pocas palabras, no solo trata de abuso sexual sino de un poder mal utilizado, de estructuras que protegieron a los agresores y de sistemas que prefirieron callar antes que enfrentar el escándalo. Aquí te contamos sobre cinco depredadores.
El millonario con agenda de élite: Jeffrey Epstein
De acuerdo con medios estadounidenses, que citan los archivos revelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Jeffrey Epstein construyó una red de relaciones que incluía empresarios, académicos, celebridades y políticos. Durante años operó un esquema de explotación sexual de menores.
En 2008 logró un acuerdo judicial que le permitió evitar una condena federal severa. El mensaje fue devastador: el dinero y las conexiones pesan… y mucho. Once años después, en 2019, fue arrestado nuevamente por tráfico sexual de menores. Su muerte en prisión, oficialmente suicidio, dejó abiertas teorías, sospechas y una sensación de impunidad inconclusa. Más allá de las especulaciones, lo incuestionable es que durante años hubo señales ignoradas.
Eso no es todo, los archivos difundidos por el Departamento de Justicia dejaron un vacío incómodo para el presidente Donald Trump: excluyen materiales considerados “clave” sobre una mujer lo acusó de agresión sexual cuando era menor de edad, de acuerdo con The New York Times. Pero por si faltaba algo más, los documentos salpican a Bill Clinton, Michael Jackson y el príncipe Andrés. Algo realmente perturbador.
El fundador venerado: Marcial Maciel
Pero Jeffrey Epstein no es el único depredador, siempre han existido y han sido ocultados por miedo, complicidad o por dinero. Durante décadas, desde los años cuarenta hasta bien entrado el siglo XXI, existe otro perverso, Marcial Maciel, quien construyó una de las congregaciones más influyentes del catolicismo contemporáneo: los Legionarios de Cristo.
Dicha congregación fue fundada en 1941. Fue especialmente durante los años noventa y principios de los 2000 cuando su figura alcanzó mayor prestigio. Era recibido por papas, respaldado por empresarios y cercano a círculos de poder político. La congregación crecía en seminarios, universidades y centros de formación en América y Europa.
Investigaciones periodistas del The New York Times e incluso de Proceso revelan que las primeras acusaciones comenzaron a tomar forma pública a finales de los años noventa, cuando un grupo de exlegionarios decidió romper el silencio y presentar testimonios formales ante autoridades eclesiásticas y medios internacionales. Qué acusaron: abusos cometidos cuando eran adolescentes en formación. Aquellas voces encontraron resistencia y descrédito.
Pero las denuncias no eran nuevas. Desde la década de 1950 comenzaron a surgir acusaciones de abuso sexual por parte de exseminaristas. Durante años fueron ignoradas o desacreditadas. En 2006, el Vaticano lo sancionó y lo retiró del ministerio público tras una investigación interna. Marcial Maciel murió en 2008, y después de su fallecimiento la propia congregación reconoció públicamente que las acusaciones eran ciertas.
El médico que nadie cuestionaba: Larry Nassar
Durante años, Larry Nassar fue el médico del equipo nacional de gimnasia de Estados Unidos y de la Universidad Estatal de Michigan. Más de 250 niñas y mujeres denunciaron abusos bajo el pretexto de tratamiento médico.
El escándalo no solo destruyó su carrera; exhibió la negligencia de federaciones deportivas y universidades que ignoraron denuncias previas. El deporte de alto rendimiento, obsesionado con medallas, prefirió proteger su reputación antes que escuchar a sus atletas.
En 2018 fue condenado a décadas de prisión tras el testimonio público de decenas de sobrevivientes, en audiencias que estremecieron a Estados Unidos y obligaron a revisar protocolos dentro de la gimnasia olímpica y universitaria. El caso dejó al descubierto cómo una figura respetada pudo operar durante años bajo la mirada complaciente de instituciones que fallaron en su deber de protección.
El “apóstol” intocable: Naasón Joaquín García
Otro caso sonado fue el del líder de la Iglesia Cristiana, La Luz del Mundo, fue presentado ante millones de fieles como el “apóstol de Jesucristo”. Su figura tenía peso religioso y político. En 2019 fue detenido en California acusado de abuso sexual y otros delitos. En 2022 se declaró culpable de cargos relacionados con abuso.
El caso generó conmoción en México y Estados Unidos. Para muchos creyentes fue impensable. Para las víctimas, fue la confirmación de que el poder espiritual también puede convertirse en instrumento de manipulación.
Actualmente sigue preso en EU cumpliendo una condena de 16 años. Aunque el caso sigue más vivo que nunca, el año pasado fue trasladado a custodia federal en Nueva York para enfrentar nuevas acusaciones más graves, incluyendo cargos de crimen organizado, tráfico sexual y explotación infantil que se remontan a décadas y en los que presuntamente participaron también familiares.
Hollywood y el sistema del miedo: Harvey Weinstein
Harvey Weinstein fue uno de los productores más poderosos de la industria cinematográfica. Decidía qué proyectos se financiaban y qué carreras despegaban. Decenas de mujeres lo acusaron de acoso, abuso y agresión sexual durante décadas.
Su caída en 2017 detonó el movimiento global #MeToo. No fue solo un juicio penal; fue el inicio de una conversación mundial sobre cómo opera el abuso dentro de estructuras jerárquicas donde el silencio se compra con oportunidades.
En 2020 fue declarado culpable en Nueva York por delitos sexuales y condenado a 23 años de prisión; más tarde, en 2022, recibió una sentencia adicional en California.
El mismo mecanismo
Si algo une estos cinco casos no es solo la gravedad de los delitos, sino el ecosistema que los permitió:
- Carisma convertido en blindaje.
- Prestigio usado como escudo.
- Instituciones que priorizaron reputación sobre justicia.
- Víctimas desacreditadas, ignoradas o intimidadas.
- Religión. Finanzas. Deporte. Industria del entretenimiento.
En todos los casos hubo señales previas. Hubo rumores. Hubo advertencias. Pero el poder pesa más que la sospecha, y la palabra de una víctima suele tardar años en ser escuchada.
Finalmente, la historia no es únicamente sobre monstruos individuales como Jeffrey Epstein, Marcial Maciel o cualquiera de los otros depredadores. Es sobre sistemas que los toleraron. Y mientras esas estructuras no cambien, la pregunta incómoda seguirá vigente: ¿Hasta cuándo?
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Raymundo Rangel Laguna es periodista e historiador con más de 15 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Egresado de Comunicación y Cultura e Historia y Sociedad Contemporánea por la UACM, con formación complementaria en el INAH. Actualmente forma parte de Grupo Radio Fórmula y se especializa en política nacional e internacional, deportes y montañismo. Ver más













