Ni Chile ni Argentina: este es el país de Sudamérica con la reserva más grande de tierras raras
Las tierras raras en Sudamérica despiertan la disputa entre potencias mundiales, con un país clave que concentra millones de toneladas.

Las tierras raras se han convertido en el nuevo campo de batalla geopolítico. Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos metálicos de la tabla periódica, que incluyen el escandio, el itrio y los 15 elementos de la serie de los lantánidos. Aunque su nombre sugiere que son escasos, en realidad son abundantes en la corteza terrestre. Se llaman así porque se pensaba que eran difíciles de encontrar y porque en el siglo XVIII, a los óxidos metálicos se les denominaba "tierras".
Hay un país de Sudamérica que cuenta con una gran porción de estas tierras raras, por lo que está en el centro de la disputa entre Estados Unidos y China. La magnitud de sus reservas podría redefinir la balanza económica y política en los próximos años.
Brasil, potencia de Sudamérica en tierras raras
Además de ser la economía más grande de la región, Brasil guarda bajo su suelo alrededor de 21 millones de toneladas de tierras raras, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Esta cifra lo coloca como la segunda mayor reserva del mundo, solo detrás de China, que concentra 44 millones.
El contraste está en la producción: mientras el gigante asiático produjo 270 mil toneladas en 2024, Brasil apenas alcanzó 20. La empresa Serra Verde anunció que en 2026 comenzará la explotación de la mina Pela Ema, con una proyección de 5 mil toneladas anuales de minerales como neodimio, terbio, disprosio y praseodimio, claves para fabricar turbinas eólicas, baterías y armas de alta precisión.
La disputa global por las tierras raras
El interés de Washington por estas reservas llevó a intentos de colaboración con Brasil, pero los roces políticos tensaron la relación. El expresidente Donald Trump impuso aranceles a productos brasileños, lo que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva calificó como una “amenaza a la soberanía nacional”. “Este país pertenece al pueblo brasileño”, declaró Lula en tono desafiante.
Ante este escenario, el gobierno brasileño ha privilegiado acuerdos con China, que procesa el 85% de las tierras raras a nivel mundial. La capacidad industrial del país asiático lo convierte en socio natural, aunque esta decisión también profundiza la dependencia global del mercado controlado por Pekín.
¿Qué son y para qué sirven las tierras raras?
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos con propiedades magnéticas, luminiscentes y electroquímicas. Se dividen en dos categorías:
- Tierras ligeras: Lantano, Cerio, Praseodimio, Neodimio, Samario, Itrio.
- Tierras pesadas: Europio, Terbio, Disprosio, Holmio, Erbio, Tulio, Iterbio, Lutecio, Gadolinio.
Estos minerales se usan en sectores estratégicos como:
- Fabricación de vehículos eléctricos e híbridos.
- Producción de turbinas eólicas y paneles solares.
- Desarrollo de tecnología militar y aeroespacial.
- Equipos de comunicación, computadoras y redes.
El reto brasileño y su papel en Sudamérica
Brasil controla el 23% de las reservas mundiales de tierras raras, pero enfrenta un desafío crucial: transformar su riqueza geológica en desarrollo industrial propio. Hoy, el país sudamericano exporta principalmente materia prima sin procesar, perdiendo la oportunidad de agregar valor a su producción.
El gobierno de Lula ha planteado la creación de una comisión especial para regular la exploración minera. La idea es garantizar que las empresas extranjeras operen bajo control estatal y que los beneficios recaigan en el pueblo brasileño. El futuro energético y tecnológico del planeta podría depender, en buena medida, de cómo Brasil gestione estas reservas.
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