La pirámide del Tepozteco: santuario al dios del pulque; cuando la embriaguez se castigaba con la muerte
Hablar de Tepoztlán, el Pueblo Mágico, la zona arqueológica y sus cerros, es hablar de misticismo.

Tepoztlán es un Pueblo Mágico de México desde 2010. Para definirlo en una sola palabra hablaremos de su “misticismo” y su santuario al dios de la embriaguez y del pulque en la pirámide del Tepozteco
Tres elementos se destacan en este atractivos sitio turístico:
- El Pueblo Mágico que es la cabecera municipal.
- La serranía al norte del poblado y que es parte del Corredor Biológico Chichinautzin
- El sitio arqueológico donde se ubica una pirámide y que es administrado por el INAH.
En sí, y siendo precisos, el Cerro del Tepozteco es el que en su cima, de 2,300 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la pirámide dedicada al dios Ometochtli Tepoztécatl.
Una de las actividades más populares en Tepoztlán es subir al cerro del Tepozteco y visitar la pirámide. Esto es un recorrido en ascenso, no muy pesado si eres saludable, de unos 2 km. Casi cualquiera puedo subirlo en una hora, hora y media. Pero hay que advertir que en el trayecto te encontrarás escalones empinados.
El 21 de marzo, en el equinoccio de primavera acuden cientos de visitantes a la pirámide del Tepozteco para “llenarse de energía positiva”. Ahí se mezclan expresiones prehispánicas y del “new age”.
El 7 y 8 de septiembre se hace una ofrenda a Ometochtli fecha en la que curiosamente coincide con la celebración de la Aparición de la Virgen de los Milagros en el poblado de Tlaltenango en Cuernavaca.
Recordemos que Tepoztlán se encuentra en el “Valle Sagrado del Tepozteco”, nombrado así debido a que los tlahuicas creían que su dios principal, Quetzalcóatl nació en Amatlán, a escasos kilómetros.
La zona arqueológica del Tepozteco
Según los historiadores, la zona arqueológica y pirámide del Tepozteco fue construida entre 1150 y 1350 d.C. por los tlahuicas que son una tribu de los Xochimilcas. Esto es, antes de que los aztecas conquistaran a los tlahuicas.
Los tlahuicas de aquel entonces tenían fuertes influencias religiosas y culturales de los toltecas.
La pirámide estaba dedicada al dios Ometochtli Tepoxtécatl, la deidad del pulque, la fecundidad y la cosecha.
Dentro, se encontraba el ídolo Dos Conejo, que es una representación de Ometochtli y que fue destruida por los frailes españoles, tras la Conquista en 1538.
Llama a la curiosidad el lugar donde fue edificada la pirámide, pues es de difícil acceso y se supone que representó grandes esfuerzo para subir los materiales de construcción.
El nacimiento del pulque
Para la sociedad tlahuica y azteca el pulque y la embriaguez tenían aspectos religiosos. El pulque era “el nectar de los dioses”.
En ese entonces, embriagarse con pulque de manera irrespetuosa o irresponsables podría traer castigos severos (azotes) o incluso la muerte.
La embriagues era un método para entrar en contacto con la divinidad. Lo mismo que el uso de sustancias alucinógenas.
Antes de la llegada de los españoles no había en México ninguna otra bebida alcohólica. El mezcal y el aguardiente aparecerán posteriormente a la Conquista y durante el Virreinato.
Para explicar el nacimiento del pulque nuestros ancestros afirmaban que los dioses querían dar alegría a los humanos, y Mayahuel, tras ser sacrificada y sembrada por Quetzalcóatl, dio origen al maguey, planta sagrada que produce el aguamiel.
En la mitología mexica, Ometochtli (Dos Conejo en español) es un espíritu o dios menor de la embriaguez, y es uno de los cuatrocientos dioses menores de los borrachos, los cuatrocientos hijos de Patécatl y Mayáhuel.
Se dice que Ometochtli lidera a los Centzon Totochtin, cuatrocientos dioses conejos de la ebriedad, a los que se sacrificaba los ebrios intoxicados.
Así que ya lo sabes, si visitas el Pueblo Mágico de Tepoztlán, y están en buena condición física, puedes subir a la pirámide del Tepozteco, que fue construida en honor a Ometochtli, el dios tlahuica de la embriaguez y del pulque.
Más Leídas




Community Manager y Redactor Web de Radio Fórmula Morelos con casi 10 años de experiencia. Ingeniero en Sistemas (ISC) y Maestro en Ciencias. Padre, amigo y colaborador. Apasionado del cine y la literatura de ciencia ficción. Ver más













