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La gastronomía mexicana es conocida a nivel mundial y distintos platillos han sido galardonados por la originalidad de su sabor. Un ejemplo es esta sopa que fue colocada como la segunda mejor del mundo y triunfó sobre otras de Francia o Ucrania.
Se trata de la Sopa Tarasca, la cual es originaria de Michoacán, sobre todo de Pátzcuaro. Se cree que está inspirada en la cocina indígena y en la fusión con ingredientes introducidos tras la llegada de los españoles.
El nombre “tarasca” hace referencia al pueblo purépecha o tarasco, uno de los grupos indígenas más importantes de Michoacán.
La guía Taste Atlas, la cual evalúa a los mejores platillos a nivel mundial, la nombró la segunda mejor del mundo.
Es una sopa de frijoles tarascos y suele cocinarse junto con jitomates en caldo de pollo. Asimismo, se usan chiles frescos y secos. La guía Taste Atlas tiene 4.5 estrellas de calificación.
La Sopa Tarasca es una receta tradicional de la gastronomía purépecha, caracterizada por su sabor ahumado, cremoso y reconfortante, ideal para los días frescos de la zona.
No hay una receta oficial única, la sopa tarasca se ha convertido en un emblema, presente tanto en fondas y mercados como en restaurantes de alta cocina.
Sus ingredientes principales son caldo espeso, frijoles bayos o pintos, tortillas de maíz fritas o doradas, chile pasilla seco, jitomate, ajo, cebolla y especias como comino o pimienta.
La sopa se sirve caliente y se adorna con ingredientes que aportan textura y frescura, como tiras de tortilla frita, queso fresco desmoronado, crema ácida, aguacate en cubos y chiles secos en tiras para intensificar el sabor
Para preparar la Sopa Tarasca necesitas los siguientes ingredientes para 4 porciones:
Para acompañar: tiras fritas de tortilla, queso fresco desmoronado, crema ácida, aguacate en cubos.
Los pasos a seguir son los siguientes:
El primer paso es cortar las tortillas en tiras delgadas y freírlas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escurre sobre papel absorbente y reserva para el emplatado.
Luego en el mismo aceite, pasa rápidamente los chiles pasilla para que suelten su aroma. No los dejes mucho tiempo porque pueden amargar. Escúrrelos y colócalos sobre papel absorbente.
Asa los jitomates, el ajo y la cebolla en un comal o sartén hasta que tengan una ligera capa dorada. Luego, en la licuadora, colócalos junto con los chiles pasilla fritos y las tortillas (guarda unas pocas para decorar).
Agrega también los frijoles y un poco de caldo de pollo. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y espesa. Una vez que la mezcla esté lista, colócala en una cacerola, antes calienta un poco de aceite y viértela.
Cocina a fuego medio por unos 5 minutos, moviendo constantemente para que no se pegue. Luego añade el resto del caldo, agrega sal y pimienta, y deja hervir a fuego bajo durante 10–15 minutos, hasta que los sabores se integren.
Sirve caliente en platos hondos, añade encima tiras de tortilla frita, queso fresco desmoronado, crema y, si lo deseas, aguacate.
Esta es solo una receta para hacer la Sopa Tarasca, pero puede haber otras variaciones y queda igual de buena.
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