Del alaciado brasileño al japonés: estos son los tipos de keratina que debes conocer
Aunque el resultado es el mismo, no todos los tratamientos de keratina son iguales; aquí te explicamos en qué consisten y sus diferencias

En los últimos años, los tratamientos con keratina se han convertido en una opción popular para alisar el cabello. Sin embargo, existen diferentes tipos de alisado que utilizan esta proteína, cada uno con características y resultados distintos como el alisado brasileño y el alisado japonés. Aunque en ambos casos hay diferencias clave entre ellos. Aquí te lo explicamos a detalle.
- Keratina brasileña
La keratina brasileña es un tratamiento capilar que busca alisar el cabello y reducir el frizz mediante la aplicación de una fórmula rica en proteínas que se adhiere a la fibra capilar. Pero su popularidad ha sido objeto de controversia debido a los riesgos asociados con algunos de sus componentes. Uno de los principales peligros de esta keratina es la presencia de formaldehído o compuestos relacionados, como el glutaraldehído.
Estos químicos pueden liberarse durante la aplicación del tratamiento, especialmente cuando se utilizan planchas a altas temperaturas. En tanto que la exposición al formaldehído ha sido vinculada a problemas de salud como irritación ocular, respiratoria, dolores de cabeza y, en exposiciones prolongadas, un mayor riesgo de cáncer. De hecho, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha señalado que el formaldehído es un carcinógeno conocido y ha propuesto su prohibición en productos para alisar el cabello.
- Keratina japonesa
El alisado japonés es un tratamiento que modifica de manera profunda la estructura interna del cabello. A diferencia del brasileño, que se centra en suavizar la cutícula, el japonés rompe los enlaces de queratina dentro de la fibra capilar para reconfigurarlos en una forma completamente lisa. Entre sus beneficios, este tratamiento ofrece resultados duraderos y reduce significativamente el tiempo de secado y estilizado con calor, aunque también presenta riesgos y limitaciones.
Al ser un proceso químico intenso, puede debilitar el cabello si se aplica sobre cabellos muy dañados, teñidos o sometidos a otros tratamientos químicos. Además, aunque el alisado es permanente, el cabello que crece mantendrá su textura natural. Por lo que si eres de melena rizada necesitarás retoques periódicos en las raíces para mantener el liso uniforme.
- Keratina sin formol
La keratina sin formol es un tratamiento capilar que busca alisar y nutrir el cabello sin utilizar formaldehído, un compuesto químico que puede liberar vapores tóxicos durante su aplicación. En su lugar, estos tratamientos emplean ingredientes como ácido láctico, ácido glioxílico, aceite de argán, cacao, colágeno y ácido hialurónico para suavizar el cabello y reducir el frizz. Su principal ventaja es ofrecer resultados visibles sin los riesgos asociados al formol.
Los resultados pueden variar según el tipo de cabello y la técnica de aplicación, y es posible que no se logre un alisado tan permanente como con tratamientos que contienen formol. El alisado suele durar entre 3 y 6 meses, dependiendo del cuidado posterior y el tipo de cabello.
- Nanokeratina
La nanokeratina es un tratamiento capilar avanzado que utiliza partículas de queratina extremadamente pequeñas, mucho más finas que las utilizadas en los alisados tradicionales. las cuales pueden penetrar más profundamente en la fibra capilar y reparar daños internos y fortaleciendo el cabello desde el núcleo, no solo la superficie.
Además, no solo proporciona alisado y reducción del frizz, sino que también hidrata y reestructura la fibra capilar, dejando el cabello más suave, brillante y manejable. Este tratamiento es especialmente recomendado para personas que buscan resultados visibles sin comprometer la integridad del cabello a largo plazo, aunque también tiene varias limitaciones. Su aplicación requiere de un profesional capacitado, pues un uso incorrecto puede causar sobrecarga de proteínas, generando rigidez o resequedad. Además, suele ser más costosa que los tratamientos convencionales.
Por último, y no menos importante, antes de realizar cualquier tratamiento consúltalo con un estilista profesional. Así, te asegurarás de seleccionar el tratamiento más adecuado según las necesidades específicas de tu cabello.
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Comunicóloga y redactora SEO. Me encanta escribir de todo un poco porque veo en ello la mejor forma de contar historias. Me gusta el pop de los 2000, el anime y el futbol. Ver más













