Conoce el país europeo dónde se filmó la segunda temporada de Merlina de Netflix
La segunda temporada de Merlina en Netflix cambió de escenario y sorprendió con un país europeo que abre sus puertas al cine y las grandes producciones.

La serie Merlina regresó a Netflix con su segunda temporada y, junto con nuevas historias, también trajo un cambio radical de escenario. Los paisajes rumanos quedaron atrás y ahora Irlanda se convirtió en el país elegido para dar vida al universo de la familia Addams.
El traslado de la producción no fue casual. Irlanda ofrece atractivos incentivos fiscales que han convertido al país en un imán para grandes proyectos audiovisuales. Según medios especializados, el programa de la Sección 481 permite deducir hasta 125 millones de euros en gastos elegibles, lo que sedujo a Netflix para llevar allí el rodaje de la serie encabezada por Jenna Ortega.
Merlina conquista Irlanda
El rodaje de la segunda temporada se concentró en varias locaciones del país. Los Estudios Ashford, en el condado de Wicklow, fueron la base principal de la producción. Para esta ocasión, se expandieron más de 15 mil metros cuadrados de espacio, lo que permitió construir escenarios más complejos y espectaculares. La Academia Nevermore adquirió mayor dimensión y riqueza visual gracias a estas mejoras.
Además, la serie se grabó en Dublín y en el condado de Offaly, lo que dio un aire renovado y diverso a los paisajes vistos en pantalla. “Irlanda nos ofreció una combinación perfecta entre tradición, arquitectura y modernidad para la historia de Merlina”, señalaron desde la producción de Netflix.
Escenarios icónicos para Netflix
Uno de los lugares más llamativos fue el Trinity College Dublin, donde sus edificios históricos se transformaron en el Aeropuerto de Newark, Nueva Jersey. Los productores adoptaron la escuela de negocios como si fuera una terminal aérea, con mostradores de check-in y zonas de seguridad. La grabación se realizó mientras el recinto seguía abierto a estudiantes, lo que muestra la magnitud y logística del rodaje.
Este cambio de locación marcó un hito para la industria audiovisual irlandesa, ya que Merlina se convirtió en la producción televisiva más grande en la historia del país. Irlanda no solo se beneficia económicamente, sino que también se posiciona como un destino atractivo para los fanáticos del turismo cinematográfico.
Un destino para fans y viajeros
Para quienes aman viajar siguiendo los pasos de sus series favoritas, Irlanda ya está en el radar. Los lugares que dieron vida a la segunda temporada de Merlina en Netflix se convierten en atracciones turísticas que combinan historia, naturaleza y cultura. Sin duda, este país europeo será recordado como el escenario que consolidó la fama mundial de la serie.
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