¿Lo tienes en tu cocina? El alimento común que parece inofensivo pero es veneno para tu perro
Compartir un bocado con tu mascota puede parecer un gesto de amor, pero existen ingredientes cotidianos en tu alacena que podrían causarle daños irreversibles. Checa cuáles son y evítalos a toda costa.

Es muy común que, mientras cocinamos o terminamos de comer, caigamos en la tentación de darle un pedacito de nuestra comida al perro, especialmente cuando nos miran con esos ojos suplicantes. Sentimos que negarles ese bocado es ser "malos dueños"; sin embargo, lo que para nosotros es un alimento saludable o un simple condimento, para ellos puede ser un verdadero veneno.
El metabolismo de los caninos no procesa ciertas sustancias químicas igual que el sistema digestivo humano, y este desconocimiento es lamentablemente la principal causa de intoxicaciones domésticas que terminan en urgencias veterinarias. Más allá del chocolate, que es el enemigo clásico que casi todos conocen, existen verduras, frutas y especias que solemos tener en la mesa a diario y que representan un peligro silencioso.
Si bien, la gravedad de la intoxicación dependerá siempre de la cantidad ingerida y del tamaño del animal, en muchos casos, los daños pueden ser acumulativos o irreversibles si no se detectan y tratan a tiempo.
Los enemigos silenciosos en tus guisados
El mayor peligro suele esconderse en las sobras de comida casera, principalmente por los aderezos y bases que utilizamos para dar sabor a nuestros platos. Aquí destacan ingredientes que casi nunca faltan en la cocina mexicana:
- Cebolla: Este es quizás el más peligroso por lo común que es. Ya sea cruda, cocida, frita o en polvo, es altamente tóxica. Contiene sustancias que oxidan los glóbulos rojos del perro, provocando una condición llamada anemia hemolítica. Los síntomas pueden tardar en aparecer e incluyen encías pálidas, decaimiento y orina rojiza. Un consumo constante, aunque sea en pequeñas dosis (como darles siempre el caldito del guisado), debilita a tu mascota gravemente.
- Ajo: Al igual que la cebolla, contiene alicina. Aunque se requiere una dosis mayor para causar el mismo daño, en exceso puede generar anemia y fuertes problemas gastrointestinales. Es mejor no arriesgarse y evitar compartir platillos muy condimentados con ajo.
- Aguacate: El popular "oro verde" contiene persina, una toxina fungicida presente en la cáscara, las hojas y el hueso. Puede causar vómitos, diarrea y malestar. Además, el hueso representa un riesgo mortal físico de asfixia u obstrucción intestinal que a menudo requiere cirugía de emergencia.
Frutas y antojos prohibidos
A veces pensamos que darle fruta es una opción "fit", natural y segura, pero no siempre es así. Hay un par de elementos en el frutero que debes mantener lejos de su alcance:
- Uvas y pasas: Son quizás las más peligrosas por su imprevisibilidad. Estudios veterinarios han comprobado que pueden causar insuficiencia renal aguda y repentina. Lo alarmante es que no existe una dosis segura conocida; unas pocas uvas pueden ser fatales, por lo que están terminantemente prohibidas.
- Nueces de Macadamia: Afectan directamente el sistema nervioso central. La ingesta de un puñado puede causar temblores, debilidad en las patas traseras y rigidez muscular. Aunque los efectos suelen pasar en 48 horas, el malestar es intenso.
Ante cualquier ingesta accidental de estos alimentos, lo ideal es no esperar a ver síntomas en tu perro y contactar de inmediato a tu veterinario. La prevención es, sin duda, la mejor forma de cuidar a tu mejor amigo.
Más Leídas

















