Francisco Carbajal, médico veterinario: Tener un perro beneficia la salud de los adultos mayores y reduce la hormona del estrés
La Asociación Americana del Corazón señala que tener un perro puede ayudar a reducir el estrés, mejorar el bienestar y disminuir el riesgo de muerte

En muchos hogares los animales de compañía forman parte de la vida cotidiana. Más allá de la compañía o el cariño que brindan, cada vez existen más evidencias sobre los efectos positivos que pueden tener en la salud de las personas. Especialistas señalan que la convivencia con un perro puede influir en el bienestar físico y emocional, particularmente en la salud de adultos mayores.
Diversos estudios señalados en la Gaceta UNAM y la experiencia de médicos veterinarios apuntan a que esta relación va más allá de lo afectivo. Caminar, alimentarlos o simplemente convivir con ellos genera cambios en la actividad física, en las emociones y hasta en algunos procesos hormonales relacionados con el estrés.
¿Por qué tener un perro puede mejorar la salud de adultos mayores?
De acuerdo con Francisco Carbajal, médico veterinario zootecnista de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la UNAM, los perros tienen una capacidad de apego muy cercana a la de los humanos. Esta característica favorece vínculos emocionales fuertes que influyen en el estado de ánimo de las personas.
El especialista explica que cuidar de un perro implica adoptar rutinas como sacarlo a pasear, jugar con él o atender su higiene. Estas actividades promueven movimiento y ayudan a mantener una vida más activa, algo importante para la salud de adultos mayores.
Además, el contacto cotidiano con estos animales puede estimular la memoria y la organización de actividades. Alimentarlo, bañarlo o cumplir horarios de paseo obliga a recordar tareas y mantener cierta disciplina diaria.
Según datos de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021, en siete de cada diez hogares mexicanos hay al menos un animal de compañía, y en cerca del 40 % de los casos se trata de un perro, lo que muestra la importancia de estos animales en la vida familiar.
¿Cómo influye un perro en la hormona del estrés?
La convivencia con un perro puede generar efectos positivos en la regulación emocional. Francisco Carbajal explica que interactuar con estos animales favorece la liberación de sustancias como dopamina, serotonina y oxitocina, vinculadas con el bienestar y el afecto.
Al mismo tiempo, estas interacciones ayudan a disminuir el cortisol, conocida como hormona del estrés, lo cual contribuye a reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo.
La relación entre perros y salud también ha sido estudiada desde el punto de vista médico. Un análisis citado por la Asociación Americana del Corazón, que revisó investigaciones realizadas entre 1950 y 2019 con más de 3.8 millones de personas, encontró que tener un perro se asocia con una disminución en el riesgo de mortalidad.
De acuerdo con ese estudio, quienes viven con un perro presentan una reducción del 24 % en el riesgo de muerte por cualquier causa, y cuando se analizan específicamente las enfermedades cardiovasculares, la reducción alcanza el 31 %, en comparación con personas que no tienen uno.
¿Sabías que tener un perro beneficia la salud de personas de la tercera edad?
Un animal de compañía llena de afecto un hogar, mejora la memoria y el ánimo, ayuda a la disciplina y a mantener un propósito: elementos cruciales para envejecer de forma saludable.…— Gaceta UNAM (@Gaceta_UNAM) March 2, 2026
¿Qué otros beneficios emocionales tiene convivir con un perro?
El acompañamiento que brindan los perros puede ser clave para combatir la soledad. En la etapa adulta, especialmente cuando cambian las rutinas o se pierde a un ser querido, un animal de compañía puede convertirse en una fuente constante de interacción y afecto.
Para Francisco Carbajal, cada vez es más común que los adultos mayores adopten un perro o se queden con el de algún familiar. El especialista señala que en muchos casos el vínculo ya existe, pues estas personas suelen pasar más tiempo con el animal y se involucran en su cuidado diario.
Antes de adoptar, el veterinario recomienda consultar a un especialista para elegir un perro que se adapte al estilo de vida de cada persona. Algunas razas tienen niveles de energía más altos que otras, mientras que los perros mestizos suelen adaptarse con facilidad a distintos entornos.
Especialistas y tutores coinciden en que convivir con un perro puede llenar de afecto el hogar, aportar motivación para mantenerse activo y fortalecer la salud emocional. En muchos casos, ese vínculo se convierte en un apoyo importante para mantener calidad de vida durante el envejecimiento.
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